Volkswagen sabe muy bien que la industria del automóvil está viviendo uno de sus procesos de cambio más importante de su historia. Y es que, si bien es cierto que hoy en día siguen siendo mucho más numerosas las cifras de ventas de los motores de combustión, dentro de un futuro no muy lejano van a ser los modelos 100 × 100 eléctricos los que realmente tengan peso en los concesionarios de todas y cada una de las marcas en los diferentes mercados a nivel mundial.

En este sentido, no es que sea precisamente ningún secreto que marcas con tanto peso como Volkswagen llevan ya muchos años trabajando en intentar poco a poco ir ampliando la cuota de mercado de sus eléctricos. En el caso de la marca alemana, su estrategia parecía más que acertada.

 

Es que, como bien saben los que tienen la Volkswagen como una de sus marcas de referencia, los alemanes optaron por crear una familia propia, una especie de su marca dentro de su marca madre: la familia ID. Una familia en la que ya se encuentran opciones como el ID.3, el ID.4, el ID.5 o el ID. Buzz.

La nueva estrategia de Volkswagen con sus eléctricos

La idea del fabricante alemán era, especialmente hasta hace muy poco, la de dar continuidad a esta familia de eléctricos, y potenciar mucho las ventas y los nombres de algunos de sus modelos más importantes. Sin embargo, viendo también que otras marcas con mucho peso como Mercedes o Audi no van a seguir esa estrategia sino que van a optar por lo de seguir apostando por sus nombres más históricos, parece que en Volkswagen van a seguir también sus pasos.

Y es que cabe reconocer que, por mucho que modelos como el ID.3 o el ID.4 tengan mucha personalidad y empieza a tener ya un hombre, modelos como el Golf o el Tiguan son auténticas instituciones dentro del mercado, instituciones a las cual es la marca decidido que no va a renunciar.

 

Es por eso que, si bien es cierto que la marca va a seguir apostando por esta familia y de a corto plazo, a largo plazo como como apuntan los del fabricante, la idea es que algunos de sus modelos desaparezcan y que lleguen sean los nuevos Golf eléctrico o Tiguan eléctrico, entre muchas otras opciones. Así, la familia ID, como la EQ en Mercedes o la e-Tron en Audi, pasarán a la historia como una familia de coches de transición, pero no una familia definitiva.