Volkswagen lleva años siendo una de las marcas con más peso en el mercado europeo. Un fabricante que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos con apuestas muy acertadas en los segmentos más competitivos de los mejores mercados en Europa. Sin embargo, como bien saben en el fabricante alemán, es precisamente en el viejo continente donde se está llevando a cabo un proceso de transición hacia la movilidad 100 × 100 eléctrica.

Será en 2035 cuando todos los modelos que se vendan en Europa tendrán que ser modelos con motores 100 × 100 eléctricos, de ahí que las diferentes marcas ya estén trabajando para ampliar su catálogo de modelos en este sentido.

Sin embargo, uno de los principales motivos de preocupación de los grandes fabricantes ha sido el primer borrador de la nueva normativa de emisiones, la Euro 7, una normativa que obligará a realizar importantes cambios en la gama de la gran mayoría de marcas y que, como ocurre en el caso de Volkswagen, ponen el punto de mira algunos de sus modelos más exitosos icónicos.

 

Desde la Unión Europea se aseguró hace ya una semanas que la adaptación de los motores de combustión para poder cumplir con la nueva normativa tendría un precio de entre 100 y 150 € por modelo, pero eso no es precisamente el cálculo que han hecho en la marca alemana.

El Volkswagen Polo está en el punto de mira

No ha sido otro que Thomas Schäfer el que ha dejado claro que, si las previsiones para adaptar el Polo actual a esta nueva normativa son ciertas, es muy probable que el icónico utilitario desaparezca antes de los previsto.

“Todavía necesitamos unas dos semanas para valorar si el futuro del Polo es económicamente viable en base a los nuevos requisitos de homologación, si se confirman las expectativas, definitivamente no invertiremos más”, ha apuntado el CEO de Volkswagen.

Ha sido también el máximo responsable de la marca alemana el que ha apuntado que, teniendo en cuenta el coste de toda la tecnología para aportar adaptar estos motores a la nueva normativa, un aumento de precio de unos 5.000 € podría ser el motivo definitivo para cargarse al Polo.  Entre otras cosas porque, si este aumento de precio se acabara realizando, el Polo se acercaría peligrosamente a los precios del Golf, por lo que su presencia en el mercado apenas tendría sentido.

 

La idea del fabricante sigue siendo que el Polo acabe su vida comercial en 2024, el año natural en este sentido. Sin embargo, será importante tener en cuenta las decisiones que tomarán en la marca alemana al respecto, entre otras cosas porque no son pocos los que aseguran que, si el coste de adaptar el Polo a estas nuevas normativas es muy alto y éste se ve reflejado en su precio final, no sería extraño que los germanos optaran por cargarse antes de lo previsto a su utilitario.