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¿Eran mejores los coches de antes? Es una pregunta que muchos conductores se hacen cuando comparan los vehículos actuales con aquellos que circulaban hace veinte años. Los modelos modernos consumen menos, contaminan menos y ofrecen mucha más tecnología. Sin embargo, también incorporan sistemas que pueden complicar las reparaciones. El mecánico Juanjo Jiménez ha querido comprobarlo comparando dos generaciones del Ford Focus. Y el resultado le ha hecho cambiar de opinión.

El especialista ha mostrado en su cuenta de TikTok dos vehículos que tiene en su taller. Uno es un Ford Focus de 2023, mientras que el otro pertenece a la segunda generación, conocida como MK2, de 2005. Jiménez reconoce que, en teoría, los automóviles modernos deberían ser superiores. “Los coches de ahora son mejores por la carga evolutiva”, explica. Sin embargo, la experiencia con estas dos unidades cuenta una historia diferente.

Juanjo Jiménez, mecánico TikTok 

Comparando un Ford Focus de 2023 con uno de 2005

El Focus de 2023 monta un motor de gasolina de tres cilindros y 125 CV. Su principal ventaja es la eficiencia. Consume menos combustible y dispone de una etiqueta ambiental más favorable para circular por determinadas ciudades. Pero el vehículo ha llegado al taller con apenas 20.000 kilómetros y tres años de antigüedad. El motivo es una avería que sorprende al mecánico: el compresor del aire acondicionado ha dejado de funcionar.

Jiménez también cuestiona las exigencias de mantenimiento de esta mecánica. El motor necesita un aceite 0W20 con la especificación correspondiente de Ford. El especialista advierte de los riesgos de utilizar un lubricante inadecuado. “Como se te ocurra equivocarte y echarle otro aceite, la biela llega a la luna”, comenta con ironía. También considera que el propulsor resulta delicado cuando se le exige demasiado.

Juanjo Jiménez, mecánico TikTok

La conclusión es clara

La situación cambia completamente con el Ford Focus MK2 de 2005. Este ejemplar equipa un motor 1.6 de gasolina y acumula casi 250.000 kilómetros. Además, ha recibido modificaciones mecánicas. Pese a ello, continúa funcionando sin problemas importantes. “No se rompe y no se quiere romper”, asegura Jiménez. El compresor del aire acondicionado sigue siendo el original y únicamente ha necesitado dos recargas de gas durante todos estos años.

El mecánico también destaca la sencillez de su mantenimiento. El veterano Focus utiliza aceite 10W40, mucho más convencional. “Eso es gloria bendita para él”, afirma. Sin embargo, el modelo antiguo también tiene inconvenientes. Consume aproximadamente 1,5 litros más cada 100 kilómetros y contamina bastante más. Además, su etiqueta B de la DGT limita la circulación por determinadas Zonas de Bajas Emisiones.

Después de comparar ambos vehículos, Juanjo Jiménez termina dando la razón a quienes defienden los automóviles antiguos. “Al final le doy la razón a aquellos que dicen que los coches antiguos eran mejores que los de ahora”, sentencia.