Por mucho que, como bien saben todos y cada uno de los fabricantes potentes a nivel mundial, los coches eléctricos aún no son precisamente los coches que dominan en las carreteras, dentro de dos años sí que van a ser los motores predominantes en todos los mercados.
Si bien es cierto que la gasolina y el diésel van a seguir presentes durante mucho tiempo, los eléctricos van a ir poco a poco ganando cuota de mercado, de ahí que, al margen de ir avanzando novedades en este terreno, todo lo que se refiere a las baterías de los coches eléctricos se está centrando también buena parte de la atención de los principales fabricantes.
Es más, no es que sea precisamente ningún secreto que los principales fabricantes a nivel mundial están recurriendo a los expertos en baterías para poder poner en el mercado modelos que cuenten cada vez con una mayor autonomía y, sobre todo, con baterías más eficientes, es decir, con baterías que se carguen de una manera más rápida y segura.
CALB presenta una nueva batería que se carga en 10 minutos
También cabe destacar que, más allá de la autonomía, el tiempo de carga de las baterías o de ser uno de los principales focos de atención de los fabricantes. No son pocos los que aseguran que, una vez existen en el mercado opciones de baterías que se carguen mucho más rápido que las actuales, así como que exista la infraestructura de cargadores mucho más amplia respecto al actual, será muchísimos los conductores que sí que estarán dispuestos a dar el paso definitivo a la movilidad eléctrica.
Una de las principales novedades en este sentido pasa por una nueva tecnología desarrollada por un fabricante de baterías chino llamado CALB que presentado recientemente una batería que puede cargarse al 100 × 100 en tan solo 10 minutos.
Una batería con celdas que supone una innovación respecto al diseño de las celdas cilíndricas, el más extendido en el mercado. Este diseño reduce la ruta de flujo de corriente en un 70 % y mejora la utilización del espacio en un 3 %,como apuntan en el fabricante, y eso ayuda a reducir la resistencia eléctrica de los componentes estructurales en un 50 % y maximizar la corriente.
No sería de extrañar que dentro de un tiempo este tipo de baterías estuvieran presente en buena parte de los eléctricos a nivel mundial, entre otras cosas porque supondría un importante paso adelante en la industria.
