Uno de los principales motivos de preocupación de la industria de automóvil en los últimos tiempos, así como de la inmensa mayoría de conductores que utilizan de forma habitual el coche, que es el precio de los combustibles, especialmente de la gasolina y el diésel.
No es que sea precisamente ningún secreto que en los últimos tiempos los precios de estos combustibles se han disparado, llegando incluso al menos en nuestro país a superar la barrera de los dos euros tal y como ocurrió durante el pasado verano. Si bien es cierto que los precios ahora han vuelto a bajar y están más o menos al mismo nivel que estaban antes del inicio del conflicto de Ucrania, uno de los motivos por los cual es el precio ha subido, cabe destacar que desde el sector están empezando a parecer voces que hablan de un posible fraude al respecto.
Y es que no eran pocos los que destacaban hace apenas unos meses, teniendo en cuenta las circunstancias de la sanciones de la Unión Europea a Rusia, lo más lógico era que el precio del diésel estará de forma notable de forma constante, algo que precisamente no ha sucedido, al menos no en nuestro país.
El posible fraude del diésel en España
Fue el pasado 5 de febrero cuando entró en vigor la última de las sanciones a los productos petrolíferos rusos, cuando la Unión Europea dejó a partir de ese momento de comprarlos. Teniendo en cuenta que Rusia es uno de los mayores exportadores de diésel, dejar de comprarle implicaba tener menos proveedores, lo que debería haber empujar los precios hacia arriba.
Sin embargo, como han apuntado voces importantes como Santiago Carbó, Director de estudios financieros de Funcas, parece ser que podría existir un circuito en el que el diésel ruso acaba llegando a España: “como ya ha pasado en otros episodios de la historia, se vende petróleo bajo mano, a través de intermediarios u otros canales”.
Mucho más contundente se ha mostrado Josu Jon Imaz, el Consejero Delegado de Repsol, que apuntó recientemente en la presentación de los resultados de la compañía que, "a pesar de las sanciones, el diésel ruso continúa llegando al mercado europeo y al español", poniendo encima dela mesa la idea de que Turquía y el norte de África son los lugares a los que llega el diésel ruso y donde se blanquea ese producto ruso para después llegar a Europa.
