Muchos conductores lo hacen sin pensarlo, pero puede salir caro. Circular de forma continuada por el carril central en autopista sin estar adelantando ya no es una simple mala práctica, es una infracción sancionable. La Dirección General de Tráfico ha recordado que esta conducta está tipificada como grave y conlleva multa.
Y es que el uso incorrecto de los carriles no solo afecta a la fluidez, sino también a la seguridad. Mantenerse en el carril central sin necesidad obliga a otros vehículos a realizar maniobras indebidas, como adelantar por la derecha, aumentando el riesgo en carretera.
Por qué es sancionable circular por el carril central
La normativa de tráfico en España es clara, ya que los conductores deben circular por el carril derecho siempre que esté libre, utilizando los carriles centrales o izquierdos únicamente para adelantar. Ignorar esta norma supone una infracción. Circular de forma continuada por el carril central sin motivo justificado se considera una conducta que entorpece la circulación. No solo reduce la capacidad de la vía, sino que genera situaciones de riesgo al alterar el comportamiento del resto de conductores.

La sanción es de 200 euros, que se puede reducir a 100 euros con pronto pago. No implica pérdida de puntos, pero sí un impacto económico directo.
Un hábito extendido que la DGT quiere corregir
La realidad es que esta práctica está muy extendida. Muchos conductores optan por el carril central por comodidad, evitando incorporaciones o salidas frecuentes. Sin embargo, esta conducta va en contra del funcionamiento eficiente de la autopista.
La DGT insiste en que el carril derecho debe ser el de uso habitual. Solo en casos de adelantamiento o situaciones puntuales se debe ocupar el carril central o izquierdo.
Además, circular mal posicionado en la vía puede generar confusión y obligar a otros vehículos a tomar decisiones incorrectas. Esto aumenta el riesgo de accidentes, especialmente en vías rápidas. Así pues, más allá de la multa, se trata de una cuestión de seguridad y convivencia en carretera. Respetar el uso de los carriles no solo evita sanciones, sino que mejora la circulación para todos. Un gesto simple que marca la diferencia en autopista.