Como bien saben todos aquellos que están buscando hacerse con un coche nuevo, si bien es cierto que hoy en día existen muchísimas opciones en lo que se refiere el apartado mecánico, las opciones de gasolina simples siguen siendo los coches más baratos.
Todos aquellos modelos, independientemente del segmento que sean y de si son modelos low-cost, generalistas o premium, que cuentan con motores de gasolina son siempre más baratos que los mismos modelos pero con versiones que lleguen con motores micro híbridos, hibridados o eléctricos.
Eso sí, cabe tener en cuenta que, como bien saben todos y cada uno de los fabricantes que seguir apostando de forma clara y evidente por los motores de combustión, que de hecho son la mayoría, son precisamente los modelos más sencillos los que están en el punto de mira por contar con este tipo de mecánicas.
Entre otras cosas porque la nueva normativa de emisiones Euro 7, normativa que entrará en vigor a partir del 1 de julio de 2025, es decir, dentro de más de dos años, ya está provocando que sean muchos los fabricantes que están dejando muy claro que, o bien se cambian los parámetros de esta normativa, o algunos de sus modelos para desaparecer directamente del mercado.
La normativa Euro 7 va a provocar que los coches de combustión tradicional se encarezcan
No han sido pocos los fabricantes que han argumentado que, teniendo en cuenta todo el proceso de la inversión que deberán llevar a cabo para modificar y adaptar los motores de sus modelos más sencillos a esta nueva normativa acabará provocando que el precio final de estos modelos sea bastante más alto.
En este sentido, no ha sido otra que la ACEA, la asociación europea de fabricantes de automóviles, la que ha apuntado que la implantación de la nueva normativa supondría un coste por vehículo de entre cuatro y diez veces superior al que calculó en su día la Comisión Europea.
En un informe realizado por Frontier Economics se detalla que que los costes de fabricación se incrementarían en 1.862 euros por cada coche o furgoneta de gasolina. Evidentemente estos mayores costes de fabricación acabarían derivando en un mayor precio de venta al público, algo que, en segmentos como el de los urbanos o el de los utilitarios, puede acabar siendo determinante para que algunos modelos desaparezcan definitivamente.
