Como bien saben aquellos que tienen en mente hacerse con un coche eléctrico en España, el Plan MOVES es uno de los mejores incentivos, entre otras cosas porque, dependiendo de los casos, el descuento de un coche eléctrico a través de este sistema de ayudas puede llegar a ser de mas de 7.000 euros. A ello debe sumarse también la deducción del 15% en el IRPF.
Así, especialmente en modelos eléctricos baratos como es el caso del Dacia Spring, el MG o el Renault Twingo, entre otros, hacer uso de estas ayudas acaba derivando en un precio que los iguala e incluso los deja por debajo de muchos modelos de combustión.
Sin embargo, cabe tener en cuenta que muchos desearían que el gobierno español siguiera los pasos del gobierno vecino, el de Francia, que lleva tiempo apostando por incentivar el uso de modelos eléctricos de su país con un sistema de renting que, entre otras cosas, ayuda también a Renault, una marca francesa.
Francia mejorará su sistema de renting de eléctricos
El Gobierno francés puso en marcha hace tiempo un bono social que permitía llevarse a casa un Twingo eléctrico por unos módicos 100 euros al mes. Eso sí, para ello era necesario aportar una entrada de 1.000 euros. La idea ha tenido tanto éxito que el gobierno ha decidido ir un paso más allá y mejorarla aún más de cara a 2024.
Y es que será a partir de 2024 cuando este nuevo plan permitirá a Renault lanzar una oferta de renting a 36 meses con un límite de kilometraje de 22.500 km y, lo que es más importante, sin entrada inicial y con una cuota mensual de apenas 40 euros. Así, por menos de 1.500 euros los que se acojan a este bono podrán disfrutar de un eléctrico durante 3 años con casi todos los gastos de mantenimiento pagados y con un kilometraje máximo de 7.500 kilómetros, una cifra baja pero más que suficiente para un modelo urbano como es el Twingo, el protagonista de este bono.
Por mucho que sea uno de los EV más veteranos y tenga una autonomía de menos de 200 kilómetros, no deja de ser uno de los mejores modelos para moverse por entornos urbanos con un coste por kilómetro, sobre todo si se carga en casa, mucho más bajo que el que tiene un modelo de combustión.
