Ahora que el frío ha llegado ya para quedarse a nuestro país, son muchos los que se preguntan cómo pueden preparar su coche para esta época de bajas temperaturas, especialmente en algunas regiones de nuestro país donde el clima puede llegar a ser un motivo de problemas para nuestro vehículo.

En este sentido, como no podía ser de otra forma, y como ocurre también en verano, la mejor recomendación no es otra que la de intentar en la medida de lo posible que nuestro coche no esté a la intemperie, es decir, si se puede guardar en un garaje o en un parking para que así no sufra tanto ni las bajas ni las altas temperaturas, además de librarse evidentemente de los posibles desperfectos ya sea por lluvia o por fenómenos climatológicos más agresivos.

Pero más allá de que duerma o no el parking, hay ciertos elementos del coche que, especialmente en la época de bajas temperaturas, acaban sufriendo más que otros. Y atención porque algunos de ellos pueden acabar suponiendo un problema serio si no funcionan correctamente.

Estos 2 elementos son clave para el coche en invierno

Uno de los elementos claves en este sentido son todos los líquidos del coche, desde el líquido anticongelante hasta el líquido refrigerante pasando por el aceite o el líquido del limpiaparabrisas.

Teniendo en cuenta que, por ejemplo, el líquido anticongelante tiene como su principal función es conseguir que el motor esté a una temperatura óptima, por lo que si éste se encuentra en un mal estado, puede acabar derivando en un fallo importante del motor, de ahí que sea importante revisarlo en estas épocas del año.

Otro de los elementos clave en este sentido es la materia, que no deja de ser el elemento que permite que la electrónica del coche funcione correctamente y, además, que, de hecho, el coche se pueda encender. Si la batería no tiene carga suficiente o se encuentra en un buen estado, es probable que no se pueda arrancar el coche, algo que evidentemente supone un problema serio.

No es que sea ningún secreto que la demanda de energía es mayor en las épocas de invierno donde además la temperatura es más baja, por lo que esta combinación puede acabar siendo fatal para la batería.