El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha matizado sus declaraciones donde negaba tajantemente que los misiles que impactaron en Polonia y causaron dos muertos fueran de la defensa ucraniana, y ha reconocido que desconoce "al cien por cien" qué pudo pasar, de manera que no se puede acusar todavía a ninguna de las dos partes. "No lo sé al cien por cien. Creo que el mundo tampoco sabe al cien por cien qué pasó", ha asegurado el mandatario ucraniano.

"No podemos decir específicamente que fuera la defensa aérea de Ucrania", ha dicho también, en alusión a la hipótesis que han tomado fuerza después de las investigaciones preliminares realizadas por las autoridades de Polonia y Estados Unidos. Zelenski, que ha participado de forma telemática en el Bloomberg New Economy Forum de Singapur, ha abogado en una entrevista por aclarar las circunstancias de estos hechos. También ha reconocido que las fuerzas ucranianas activaron los sistemas de defensa para intentar frenar la cascada de misiles que cayeron este martes sobre Ucrania. Sin embargo, Zelenski ha afirmado que sus asesores militares le han trasladado que las imágenes del cráter en el lugar donde se produjo la explosión demostrarían que no se pudo deber sólo a los restos de un hipotético proyectil ucraniano.

Zelenski ha realizado las declaraciones después de que el presidente de EE.UU., Joe Biden, no ha dudado a replicar Zelenski. Una vez aterrizado en Estados Unidos, después de la cumbre del G-20 en Indonesia, los periodistas desplazados a la Casa Blanca han preguntado a Biden por la tesis de Zelenski, que abonaba la teoría que todo fue un ataque de Rusia, y el presidente norteamericano no ha dudado a desmentirlo. "Eso no es lo que dicen las pruebas", ha soltado Biden, y se ha marchado.

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, ha afirmado desde el miércoles que el misil que provocó la explosión en un pueblo polaco cerca de la frontera con Ucrania fue probablemente un S-300 de fabricación soviética. "A partir de la información que tenemos nosotros y nuestros aliados, se trata de un cohete S-300 fabricado en la Unión Soviética, un cohete antiguo y no hay pruebas de que haya sido lanzado por el bando ruso", afirmó Andrzej Duda. "Es muy probable que haya sido disparado por la defensa antiaérea de Ucrania", insistió, contradiciendo el gobierno ucraniano.