Los rusos cada vez parece que están más cerca de intentar el ataque final sobre Kyiv, la capital de Ucrania, y el ejército y la resistencia civil se preparan para intentar evitarlo. De momento, la operación relámpago que ordenó Putin desde el Kremlin para invadir Ucrania no ha funcionado y parece que el enfrentamiento se alargará más de lo que preveían desde Rusia. Los ciudadanos, militares y civiles, saben que solamente una buena defiende y un control duro del interior puede permitir disponer de algún tipo de posibilidad de victoria, es por eso que además de las estructuras de resistencia que se han montado en las entradas y puntos claves de la capital, también se hacen controles de paso en varios enclaves de Kyiv para intentar detectar enemigos o colaboradores rusos. En uno de estos controles, este fin de semana, se vivió allí quizás uno de los momentos más emotivos, cuando menos, para sus protagonistas, de la guerra: dos jóvenes ucranianos que cuando la escalada militar se los permita, se casarán.
La futura promesa viajaba con un coche con otras personas en ruta hacia el exterior de la capital, en dirección hacia la frontera con Europa, en la zona de Polonia. El pelotón militar, del cual forma parte el futuro marido, paró el vehículo, hizo salir a todos los ocupantes, y después de hacerles poner de cara al coche y con las manos sobre el vehículo, los registraron. El susto fue grande, y no es para menos, están en zona de guerra y son asaltados por unos grupos de militares armados con armas largas, material de protección y las caras tapadas si bien llevaban un identificativo de color amarillo, lo que marca a las tropas locales, pero los últimos días se han vivido también situaciones de peligro cuando militares enemigos se han hecho pasar, con uniformes de la resistencia, por causar bajas entre los ucranianos.
Todo el mundo menos la chica sabía de esta "operación secreta"
Todo el mundo sabía de qué iba la historia menos una de las ocupantes del coche. Cuándo le tocó a ella, su pareja, que cambió el fusil de asalto por un ramo de rosas blancas, se arrodilló y le pidió para casarse. Cuando la joven se giró vio a su chico y no dudó al aceptar el compromiso.
Los dos jóvenes se abrazaron y se fundieron en un intenso beso para sellar, también entre aplausos, la futura boda. Los compañeros de pelotón, también sus superiores, y los amigos de ella, celebraron el "sí" entre bombas con uno eufórico "viva los novios".
Amor en tiempo de guerra
No es la primera imagen de amor que se viraliza sobre el escenario de guerra que vive Ucrania desde hace casi quince días. La semana pasada una pareja, los dos integrados en los grupos de la Defensa Territorial, brigadas civiles armadas por el gobierno de Kyiv, para hacer frente al ejército ruso, Lesya y Valeriy, se casaron en el mismo frente en una boda oficiada por un cura local.
La crudeza de las imágenes que llegan cada día desde todos los pueblos y ciudades de Ucrania no pueden ser tapadas por estas imágenes de sonrisa y alegría de peticiones de mano o de bodas en el frente, sonrisas y alegría que no es completa, sabiendo que su país, por el cual han cogido las armas, está siendo atacado por una superpotencia mundial y que, hoy por hoy, a pesar de la resistencia, las consecuencias, son sangrantes.
