Ucrania ha despertado este domingo, a solo dos días del cuarto aniversario de la invasión rusa de su territorio, con más bombardeos en Kiev y otros lugares del país y un atentado terrorista en la ciudad de Lviv, cercana a la frontera con Polonia. Durante esta noche se ha producido un ataque masivo ruso con 52 misiles y 297 drones que habría dejado como mínimo un muerto en Kiev, con ataques en las regiones de Kiev, Odesa, Kirovograd y Poltava, principalmente. Además, un atentado terrorista en la ciudad de Lviv, en el oeste del país, ha dejado una agente de policía muerta y 25 personas heridas, mientras la sospechosa de haberlo cometido ha sido detenida. La policía ucraniana ha proporcionado a media tarde detalles sobre la sospechosa, una mujer de 33 años y de nacionalidad ucraniana, que afirman actuó siguiendo instrucciones de los servicios de inteligencia rusos para cometer el atentado.
La mujer, residente de la región de Rivne, ha sido localizada en la localidad fronteriza de Stari Sambir. Según el comunicado, había preparado artefactos explosivos caseros y los había escondido en varios lugares, siguiendo las instrucciones de un contacto en los servicios secretos rusos. Tras recibir un aviso sobre un robo en un establecimiento comercial en el centro de la ciudad, la policía local de Lviv se ha dirigido al lugar de la llamada hacia las 00:30 horas, hora local. Al llegar la primera patrulla al lugar, ha detonado un explosivo y, al llegar la segunda, ha explotado otro artefacto, ambos escondidos en una papelera. Una agente de policía de 23 años ha muerto en el acto y 25 personas más han resultado heridas, algunas en estado crítico. Un vídeo de una cámara de seguridad publicado por la Policía Nacional muestra una figura disfrazada —supuestamente la sospechosa— que se acerca al lugar de los hechos el sábado a las 23.33 horas y coloca unos paquetes en una papelera delante del establecimiento. Pocos momentos después del ataque, el alcalde de la ciudad ya expresaba con convicción que los rusos estaban detrás del ataque: "Lo tratamos como un acto de terrorismo. No hay duda de que fue coordinado desde el estado agresor", ha dicho en una visita al lugar de los hechos.
Cinco personas muertas por ataques rusos
La noche del domingo ha dejado cinco personas muertas en Ucrania a causa de diferentes ataques rusos. Una persona ha muerto en Kiev a causa de la oleada de ataques con decenas de misiles y de drones en varios puntos del estado ucraniano, solo a dos días del cuarto aniversario del inicio de la guerra. A pesar de que gran parte de los proyectiles han sido interceptados por las defensas antiaéreas, se ha registrado el impacto de 14 misiles y 23 drones en 14 emplazamientos diferentes, así como la caída de fragmentos abatidos en cinco localidades. Al menos una persona ha muerto y cinco han resultado heridas en la región de Kiev, según las autoridades ucranianas. Las víctimas residían en la localidad de Putrivka, donde ocho personas, entre ellas un niño, han sido rescatadas de debajo de los escombros tras un ataque, según ha informado el Servicio de Emergencias del estado. Cinco han tenido que ser hospitalizadas y una ha muerto de camino al hospital.
Posible crimen de guerra
Por otro lado, cuatro personas han muerto en la región de Sumi, en el norte de Ucrania, tras un ataque ruso contra una ambulancia. Los hechos se produjeron el sábado por la noche en la localidad de Znob-Novgorod, cuando dos hermanos, de 17 y 24 años, resultaron heridos en una explosión y solicitaron una ambulancia. De camino al hospital, un dron disparó contra la ambulancia, lo que provocó la muerte de los dos heridos y la de dos sanitarios, mientras el conductor resultó herido. La fiscalía regional de Sumi ha abierto una investigación sobre los hechos, ante la sospecha de que el ataque pueda haber constituido un crimen de guerra.
