Ucrania no celebrará elecciones mientras continúe la guerra. El presidente del país Volodímir Zelenski ha reiterado que solo convocará comicios cuando haya un alto el fuego con Rusia y garantías de seguridad sólidas, desmarcándose así de las especulaciones sobre una eventual convocatoria bajo presión de los Estados Unidos.
“Pasaremos a las elecciones cuando haya todas las garantías necesarias. Es muy simple: establezcan un alto el fuego y habrá elecciones”, ha afirmado el presidente en declaraciones a los medios. Zelenski ha ido un paso más allá y ha apuntado que, si Moscú aceptara detener las hostilidades, sería posible “acabar la guerra antes del verano”. Una hipótesis que, hoy por hoy, parece lejana en vista de la intensidad de los combates.
Rusia cuestiona el mandato de Zelenski
Desde la invasión rusa a gran escala, iniciada en febrero de 2022, Ucrania vive bajo ley marcial. Este marco legal suspende de facto cualquier proceso electoral, tanto presidencial como parlamentario. La medida se justifica por motivos de seguridad y por la imposibilidad logística de garantizar una votación libre y segura en un país con millones de desplazados internos, refugiados en el extranjero y cientos de miles de soldados en el frente.
El debate sobre la legitimidad institucional ha ido ganando peso con el paso del tiempo. Rusia cuestiona regularmente la continuidad del mandato de Zelenski, mientras que algunos sectores internacionales han sugerido la necesidad de renovar las instituciones. El presidente ucraniano, sin embargo, insiste en que cualquier proceso democrático celebrado bajo las bombas sería vulnerable a interferencias y carente de credibilidad.
Continúan los bombardeos en Ucrania
La realidad sobre el terreno refuerza este argumento. La madrugada del jueves, Kyiv ha vuelto a ser objetivo de un “ataque masivo” con misiles rusos. Diversos edificios, residenciales y no residenciales, han sido impactados a banda y banda del río Dnipró, que atraviesa la capital. El alcalde, Vitali Klichkó, ha confirmado daños materiales, aunque no se han registrado víctimas. Equipos médicos de emergencia han sido desplegados inmediatamente.
La ciudad de Dnipró, al sureste del país, también ha sido atacada. Según el gobernador regional, Oleksandr Ganzha, algunas viviendas particulares y vehículos han sufrido desperfectos. Las alertas antiaéreas se han mantenido activas durante horas, hasta bien entrada la madrugada, recordando que el conflicto continúa lejos de cualquier tregua estable.
En este contexto, la celebración de elecciones deviene una cuestión no solo política sino también operativa. Garantizar la participación de millones de ciudadanos desplazados, asegurar colegios electorales protegidos y evitar sabotajes sería un reto mayúsculo. Zelenski apuesta por una secuencia clara: primero silencio de las armas, después urnas. Mientras el frente continúa activo y los misiles continúan sobrevolando las principales ciudades, Ucrania mantiene en suspenso el calendario electoral. La democracia, insiste el gobierno, deberá esperar a que llegue la paz.