El presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha redoblado su pulso con el Tribunal Supremo y ha anunciado este sábado que elevará del 10% al 15% el arancel global que había presentado como principal herramienta de presión comercial después de que la máxima corte norteamericana declarase ilegales los gravámenes impuestos hasta ahora. Así lo ha hecho saber el líder de la Casa Blanca en un mensaje en Truth Social, donde ha cargado contra la resolución judicial y ha defendido que la nueva medida es “totalmente legal”. El republicano ha asegurado que basándose “en una revisión exhaustiva, detallada y completa de la ridícula, mal redactada y extraordinariamente antiamericana decisión sobre aranceles” emitida por el Supremo, aumentará, con efecto inmediato, el gravamen un 5% a los países que “han estado estafando a Estados Unidos durante décadas”. 

Si bien el Supremo invalidó el efecto de los aranceles que Trump decretó en abril de 2025 bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), el republicano ha ordenado estos nuevos gravámenes bajo otro instrumento como es la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que capacita al mandatario para imponer aranceles máximos del 15% durante 150 días. Pasado este período, los aranceles solo podrán ser prorrogados con el consentimiento del Congreso.

Trump ya dijo ayer durante su respuesta pública a la decisión del Tribunal Supremo que, en lo que se refiere a los aranceles, no tenía ninguna intención de detenerse. De hecho, aparte de la Ley de Comercio, el mandatario aseguró que utilizaría “otras alternativas” como la Ley de Expansión Comercial de 1962, firmada por el presidente John Fitzgerald Kennedy en plena Guerra Fría, y que le permitió ampliar la autoridad presidencial para negociar acuerdos comerciales y modificar aranceles. También apeló a la Ley arancelaria Hawley-Smoot, una norma aprobada en 1930 que aumentó los aranceles de importación a niveles históricamente altos, con el propósito de proteger a las industrias y agricultores estadounidenses de la competencia extranjera. Según explicó Trump durante la rueda de prensa, la sentencia del tribunal le abría la puerta a ir "probablemente en una dirección que debería haber ido la primera vez".

Sea como fuere, Trump tiene ahora un plazo de cinco meses para, como él mismo ha dicho en su mensaje, “determinar y anunciar nuevos aranceles legalmente permitidos” para que “América siga siendo más grande que nunca”.