El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a sacudir el escenario internacional al negarse a aclarar hasta dónde estaría dispuesto a llegar para hacerse con Groenlandia, un territorio autónomo bajo soberanía danesa. “Lo sabrán”, ha contestado de manera seca este martes durante una comparecencia en la Casa Blanca, antes de pasar a la siguiente pregunta. La declaración ha incrementado la inquietud entre los aliados europeos y, especialmente, dentro de la OTAN, a quien Trump también ha evitado ofrecer garantías claras sobre su compromiso con la estabilidad de la alianza transatlántica.
El presidente norteamericano ha insistido reiteradamente en que Estados Unidos es el elemento clave que sostiene la OTAN y sugirió que, sin Washington, la organización tendría una fuerza muy limitada. “Es tan buena como nosotros permitimos que sea. Si la OTAN no nos tiene, no es muy fuerte”, afirmó, al tiempo que defendía haber hecho “más que nadie” para reforzar la alianza. Estas declaraciones se enmarcan en un discurso que apunta a que EE. UU. debería tener un amplio margen de maniobra para decidir tanto el futuro de la OTAN como los territorios bajo su influencia.
¿Ruptura de la OTAN a cambio de Groenlandia?
Preguntado directamente sobre si estaría dispuesto a asumir una posible ruptura de la OTAN a cambio de conseguir Groenlandia, Trump minimizó el impacto de este escenario y aseguró que cualquier desenlace sería beneficioso para todas las partes. “Trabajaremos algo con lo que la OTAN esté muy contenta y nosotros también”, dijo, defendiendo que el control de Groenlandia responde a “necesidades de seguridad nacional e incluso de seguridad mundial”.
Las palabras del presidente llegan pocas horas antes de su viaje a Davos, donde debía participar en el Foro Económico Mundial y reunirse con diversos líderes internacionales. Trump aseguró previamente en su red Truth Social que había mantenido una “buena conversación” telefónica con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sobre la cuestión de Groenlandia, y publicó una captura de un mensaje del presidente francés, Emmanuel Macron. A pesar de ello, más tarde desestimó las propuestas europeas de represalia comercial ante posibles aranceles estadounidenses, afirmando que cualquier medida de la UE tendría una respuesta inmediata por parte de Washington.
Los éxitos de Trump en la Casa Blanca
Durante una larga comparecencia de casi dos horas, Trump también ha reivindicado los éxitos del primer año de su segundo mandato, según la Casa Blanca, y ha reiterado agravios relacionados con las elecciones de 2020 y de 2024. En este contexto, ha afirmado explícitamente que debería haber sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz y atribuyó el hecho de no haberlo recibido a una decisión política del gobierno noruego.
El presidente llegó incluso a vincular sus aspiraciones sobre Groenlandia con esta cuestión, recordando una carta enviada al primer ministro noruego en la que lamentaba que no se le hubiera concedido el premio a pesar de haber “resuelto ocho guerras”. Las opciones para una eventual adquisición de Groenlandia, según analistas, se limitan a una compra negociada con Dinamarca, un referéndum sobre el futuro del territorio o, en el peor de los casos, el uso de la fuerza, un escenario que continúa generando alarma entre los aliados occidentales.
