El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado la retirada de la amenaza arancelaria que había impuesto a Europa a raíz del conflicto sobre la soberanía de Groenlandia. Los gravámenes se iban a aplicar el día 1 de febrero, pero después de establecer el marco de un futuro acuerdo sobre la isla ártica con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, el líder de la Casa Blanca ha dado un paso atrás. Trump ha anunciado mediante un mensaje publicado en su red Truth Social que el entendimiento con el ex primer ministro neerlandés “será excelente para Estados Unidos y para todas las naciones de la OTAN”, y se negociará en las próximas semanas. Los representantes de Washington serán el vicepresidente JD Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, entre otros.
"A partir de este entendimiento, no voy a imponer los aranceles que estaban previstos para entrar en vigor". Así de claro ha dejado Trump el resultado principal del encuentro con Rutte. Hace solo cuatro días, el republicano anunciaba que el 1 de febrero se aplicarían gravámenes del 10% a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia por oponerse a la anexión de Groenlandia a Estados Unidos. Pero la amenaza no quedaba ahí, los aranceles incrementaban hasta el 25% a partir del 1 de junio del 2026.
La amenaza no había provocado un cambio de postura entre las naciones europeas que defendían la soberanía de Groenlandia y Dinamarca. Al contrario. En un comunicado conjunto, los ocho países amenazados señalaron que "como miembros de la OTAN, estamos comprometidos con el fortalecimiento de la seguridad del Ártico como interés transatlántico compartido". Por eso, apuntaban que "el ejercicio danés Resistencia Ártica, coordinado previamente y llevado a cabo con los aliados, responde a esta necesidad". Sobre las intenciones de Trump de adquirir "sea como sea" Groenlandia porque, a su juicio, si no será conquistado por Rusia o China, los ocho países europeos afirmaban que "estamos dispuestos a entablar un diálogo basado en los principios de soberanía e integridad territorial, que defendemos firmemente". Asimismo, los firmantes aseguraron que seguirían respondiendo "de forma unida y coordinada" y "comprometidos con la defensa de su soberanía".
Pese al preacuerdo con la OTAN, Trump no desistirá de sus esfuerzos por obtener el control de Groenlandia. De hecho, este mismo miércoles, durante su intervención en el Foro de Davos, ha redoblado la presión sobre llegar a un acuerdo para adquirir el territorio, alegando que es necesaria la propiedad para poder defender la isla ártica. "Somos el único país capaz de proteger Groenlandia", ha añadido el republicano, que ha lamentado la "ignorancia" de Dinamarca y ha espetado que Estados Unidos debería haberse quedado con el territorio insular "después de la Segunda Guerra Mundial".