El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado una nueva amenaza y la retirada de un ataque previsto contra Irán en el mismo mensaje este lunes. Según indica el mandatario estadounidense, el emir de Catar, Tamim bin Hamad al-Thani; el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman; y el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed al-Nahyan, le han pedido que posponga “nuestro ataque militar planeado contra la República Islámica de Irán” para este martes. Como explica Trump, los líderes de los estados árabes le han trasladado que “hay negociaciones serias en marcha” y que, según su opinión “como grandes líderes y aliados, se llegará a un acuerdo”. Este acuerdo que se estaría negociando, dice Trump, “será muy aceptable para Estados Unidos de América, así como para los países en Oriente Medio, y más allá”.
El mensaje que comparte el mandatario estadounidense detalla las condiciones que podrían figurar en este acuerdo que se estaría negociando en estos momentos. De manera prioritaria, el acuerdo incluiría que no habrá armas nucleares para Irán. “Por el respeto que tengo a los líderes mencionados, he pedido al secretario de Defensa, Pete Hegseth, al presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Daniel Caine, y al ejército de Estados Unidos, que no continuaremos con el ataque previsto contra Irán para mañana”, explica Trump. Sin embargo, el presidente estadounidense acaba el mensaje con una nueva amenaza contra Irán: “También les he pedido estar preparados para seguir adelante con un ataque completo y a gran escala contra Irán, en cualquier momento, en caso de que no se llegue a un acuerdo aceptable”, asevera.
Sin embargo, la República Islámica ha rechazado reiteradamente las condiciones impuestas por la administración de Trump para frenar el enriquecimiento de uranio y este lunes anunció que ha presentado una contrapropuesta para llegar a un acuerdo con Trump a través de los mediadores pakistaníes. El domingo, Trump amenazó con reanudar la ofensiva, pausada desde abril por un alto el fuego, al asegurar que a Irán se le “acaba el tiempo”.
Negociaciones estancadas
El mandatario republicano no había hecho pública hasta ahora su intención de atacar Irán el martes, una agresión que habría puesto fin al alto el fuego vigente desde el pasado abril. Las negociaciones entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel llevan semanas estancadas, mientras el bloqueo del estrecho de Ormuz amenaza con provocar graves consecuencias económicas a escala global y parece no tener fin por parte de los iraníes. El cierre de Ormuz, por el cual transitaban parte importante del gas y el petróleo que se exportaban globalmente antes del conflicto, ha puesto a muchos países en una situación complicada en términos energéticos, además de afectar las cadenas de suministro de otros productos como los fertilizantes.
Se amplían las exenciones a las sanciones del petróleo ruso
Ante este hecho, la administración Trump ha vuelto a extender este lunes las exenciones a las sanciones impuestas al petróleo ruso a raíz de la guerra con Ucrania por su comercialización en el mercado internacional. Esta es la tercera ampliación de estas exenciones desde el inicio de la guerra en Irán y, según el secretario del Tesoro estadounidense, “contribuirá a estabilizar el mercado del crudo y garantizará que el petróleo llegue a los países más vulnerables”. Aunque Washington también activó exenciones sobre el crudo iraní que ya se encontrara en el mar al empezar la guerra, estas expiraron en abril y el mismo Bessent dijo públicamente que EE. UU. no las renovarían. La no renovación de las excepciones iraníes se debe a que las exportaciones de hidrocarburos del país persa ya están restringidas por el bloqueo que Washington también implementa sobre navíos que salen de o llegan.
