El Pentágono está planteando el despliegue de unos 3.000 soldados de una división de élite del ejército de los Estados Unidos en Oriente Medio, según indican dos fuentes de defensa a The Washington Post, con una orden escrita por el presidente de los EUA y Comandante en Jefe, Donald Trump, que debería llegar en las próximas horas. Los funcionarios advierten que todavía no se ha tomado la decisión de desplegar militares en el terreno iraní, pero que tener a los soldados de la 82.ª División Aerotransportada en la zona abre la puerta a diversas decisiones estratégicas para el presidente Trump. El lunes, el mandatario estadounidense, en otro giro de guion, anunció que posponía durante cinco días, es decir, hasta el viernes, los ataques a la infraestructura energética de Irán si este no reabría el estrecho de Ormuz para dar espacio a "conversaciones productivas" con la República Islámica. La presencia de esta unidad de élite, que se puede desplegar en cualquier punto del mundo en unas 18 horas, ya que es una "Fuerza de Respuesta Inmediata", podría servir para tomar el control de la isla de Kharq, el principal punto de exportación de petróleo iraní.
Este viernes está previsto que llegue a Oriente Medio un grupo de buques de asalto anfibio a bordo de los cuales viaja la 31ª Unidad Expedicionaria de la Infantería de Marina que forman otros 2.500 soldados. Esta fuerza es otra opción que tendría Trump para autorizar un ataque y tomar el control de la isla. Los Marines tienen entre sus filas ingenieros de combate que podrían reparar rápidamente las infraestructuras aéreas dañadas en el ataque estadounidense sobre la isla y permitir la llegada de material por parte de la Fuerza Aérea. Esta unidad la podrían reforzar los aerotransportados, pero estos no disponen de suficiente protección para defenderse de posibles represalias iraníes.
Pakistán se ofrece para mediar
En el 25.º día del conflicto abierto entre Israel y los Estados Unidos e Irán, Pakistán se ha ofrecido para mediar entre Teherán y Washington una solución diplomática para detener la guerra. Islamabad se ha ofrecido como la sede de negociaciones entre los tres países en guerra en una iniciativa en la que también están Turquía y Egipto. Mientras que Trump ha compartido en su red social una publicación del ministro de Exteriores pakistaní, el embajador iraní en Pakistán ha descrito la oferta como un "engaño" y ha rechazado cualquier diálogo con Washington. También este martes, Irán ha nombrado el sucesor de Ali Larijani al frente del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohamed Baqer Zolqadr, un ultraconservador del ala más dura de la República Islámica que, en estos días de guerra, toma el timón del organismo responsable de definir las políticas de defensa, nucleares y de exteriores.