Hace días que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advierte de una posible intervención en el Irán ante la violencia del régimen islámico contra los manifestantes que exigen un cambio en el poder. Las protestas contra el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei, ya acumulan 65 muertos y 2.300 detenidos —según la organización Human Rights Activists—, y ha sido este sábado cuando el jefe de la Casa Blanca ha querido elevar todavía más la tensión con la República Islámica. “Irán mira hacia la libertad, quizás como nunca antes. Estados Unidos está preparado para ayudar”, ha dicho el republicano en una publicación en la red Truth Social.
En consonancia con la retórica belicista que Estados Unidos ha intensificado en lo que va de año, Trump ya había advertido a los líderes iraníes de que desataría “el infierno” sobre ellos si "empiezan a matar a gente" durante las manifestaciones. Así lo dijo este jueves durante una entrevista telefónica con Hugh Hewitt, donde también declaró: "Les he hecho saber que si empiezan a matar a gente, como suelen hacer durante los disturbios, porque tienen muchos disturbios, les daremos un duro golpe". Pese a las cifras de víctimas mortales que ya eran elevadas entonces, el republicano consideró precipitado "responsabilizar necesariamente a alguien".
Más allá de las palabras, en la prensa estadounidense empieza a trascender que Estados Unidos valora en serio un posible ataque a Irán. Según ha informado The Wall Street Journal, la Casa Blanca mantiene largas reuniones para explorar esta opción, y varios altos funcionarios de la administración Trump debaten en estos momentos cómo llevarla a cabo. Entre las opciones sobre la mesa se encuentra un ataque aéreo a gran escala contra múltiples objetivos militares iraníes. Sin embargo, una de las fuentes consultadas aclaró que todavía no hay consenso sobre qué camino emprender y que, de momento, no se ha movilizado equipamiento ni personal militar para preparar ninguna ofensiva. "Los funcionarios advirtieron que estas conversaciones forman parte de la planificación habitual. No hay indicios de un ataque inminente contra Irán", puntualiza el medio.
El papel de Israel
En el escenario actual, hay que tener en cuenta el papel que puede jugar Israel como principal aliado de Estados Unidos en Oriente Medio. En el gobierno hebreo se ha pedido a sus miembros que limiten las declaraciones públicas, pero en las últimas 24 horas Tel Aviv ha identificado, por primera vez, un posible escenario de colapso del régimen islámico. "Un gran 'sí' —a atacar— depende de que las protestas sigan creciendo a su ritmo actual", ha informado i24NEWS. En estos momentos, el ministerio de Defensa israelí está rastreando voces, imágenes e información de inteligencia procedente del interior del régimen iraní. "Israel se mantiene en un segundo plano, pese a su claro interés en la caída del régimen", añade el mismo medio.
