El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, mantiene el pulso con Donald Trump. Al día siguiente de que el máximo mandatario estadounidense amenazara a España con un embargo comercial por la negativa de Sánchez a prestar las bases de Morón y Rota para la operación militar contra Irán, el jefe del Ejecutivo español ha comparecido para responder a Trump con un "No a la guerra". El origen de este eslogan se remonta a las manifestaciones masivas contra la invasión de Irak, en 2003, en ciudades como Barcelona. Sánchez ha exhibido confianza en la "fortaleza económica" de España. Líderes europeos como Ursula von der Leyen, Emmanuel Macron y António Costa han expresado su apoyo al líder socialista español ante el anuncio de Trump de que romperá relaciones comerciales con España.