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El Tribunal Supremo de Rusia ha excluido este lunes al partido opositor Yábloko, el único del espectro político ruso que se opone a la invasión de Ucrania, de las elecciones legislativas previstas para el próximo mes de septiembre. Con esta decisión, el tribunal ha dado por buena una demanda interpuesta por el partido ultranacionalista Ródina (Patria), que acusó a la formación liberal de recibir financiación extranjera, ilegal según la ley rusa, y otras violaciones, todas avaladas por la Comisión Electoral Central (CEC). El partido ha anunciado que recurrirá la decisión, inédita según la prensa local, ya que las listas del partido habían sido aprobadas el pasado mes de julio por la misma CEC que ahora ha avalado la denuncia en su contra. Cientos de partidarios del único partido opositor legal en Rusia reunidos a las puertas del tribunal han gritado "¡vergüenza!" una vez se ha conocido el veredicto. Un oficial de la policía amenazó con un megáfono a los jóvenes presentes asegurando que si no se dispersaban "en dos o tres minutos" serían enviados a la oficina de reclutamiento.

Según destaca la prensa local, este es la primera vez en la historia moderna del país en que un partido es excluido de las listas una vez su nombre ya aparecía de forma oficial en la papeleta. En el caso de Yábloko, ocupaba el segundo lugar justo detrás del partido del presidente Vladímir Putin, Rusia Unida. El tribunal ha dado por buenas las acusaciones de "financiación extranjera" que denuncian desde el partido Ródina, aliado del Kremlin, y que ha avalado la CEC. De hecho, un representante del organismo ha entregado este lunes al juez un documento en el cual, según su testimonio, se confirmaría la "financiación extranjera" del partido opositor, cosa que está completamente prohibida por la ley rusa. La CEC asegura que Rosfinmonitoring, el supervisor financiero ruso que elabora listas de extremistas y terroristas en Rusia, ha confirmado las acusaciones antes y durante la campaña electoral para las elecciones legislativas.

El único partido en contra de la guerra en Ucrania

Para evitar las acusaciones de recibir apoyo exterior, Yábloko salió al paso y se desmarcó de los llamamientos de la oposición exiliada de Rusia a votar al partido en las elecciones a la cámara de diputados (Duma) previstas para el próximo 20 de septiembre. Entre otras cosas, la formación opositora exige el cese inmediato de los combates en Ucrania e iniciar cuanto antes las negociaciones de paz con el país vecino, así como la liberación de las prisiones rusas de los más de 1.750 presos políticos. Ante esto, las autoridades rusas y los partidos leales al Kremlin temían que Yábloko pudiera aglutinar el voto de protesta contra la campaña militar en Ucrania, que ya dura más de cuatro años y que dos tercios de los rusos quieren que termine cuanto antes, según los sondeos del Centro Levada.

Ribakov ha denunciado que el auténtico motivo de la demanda en contra de su partido "es que nosotros estamos a favor de la paz y ellos a favor del derramamiento de sangre. Ellos entienden que la gente quiere votar por la paz. Y tienen miedo. Por eso nos quieren excluir de las elecciones". Ante esto, el partido ultranacionalista acusa a los opositores de hacer llamamientos al extremismo y a la violación de la integridad territorial de Rusia, apoyar a las minorías sexuales (mostrar apoyo público al colectivo LGTBIQ+ también es ilegal en Rusia) y violar los derechos intelectuales durante la campaña electoral.

30 años de tradición pacifista

La oposición del partido a la campaña de Putin en Ucrania sigue su imperturbable tradición pacifista, ya que también se opuso, en su momento, a las guerras de Chechenia, a la anexión de Crimea y la intervención en Siria y, en último lugar, a la invasión de Ucrania. En los últimos años, el partido ha visto a ocho de sus dirigentes encarcelados y a otros catorce, incluido su líder, inhabilitados por extremismo. Y el registro de su lista provocó la reacción furibunda de los aliados del Kremlin, que han acusado a los liberales de "traición" por no apoyar los esfuerzos militares en territorio ucraniano. La decisión del Supremo podría llevar al partido a la disolución justo en el momento en el que se ha convertido en el aglutinador del voto de protesta contra la guerra y a favor de los rusos exiliados.