El año ha comenzado con una trágica noticia: la muerte de, como mínimo, una cuarentena de personas por un incendio y una explosión en un local, Le Constellation, de la exclusiva estación de esquí Crans-Montana en Suiza. Esta tuvo lugar durante la celebración de Año Nuevo en un bar de la estación, donde más de un centenar de personas pasaban la noche. Desde un primer momento se descartó que fuera un caso de terrorismo, y los agentes centran sus tareas en poder identificar a las víctimas mortales para comunicarlo a las familias, mientras que los 115 heridos identificados por la policía, algunos de los cuales se encuentran en un estado muy grave, se recuperan en los hospitales. ¿Qué es lo que sabemos a estas alturas de esta dramática situación que ha conmocionado a toda Suiza?

Uno de los elementos más importantes es que esta fiesta se celebraba en un local cerrado y en una especie de sótano. Por eso, cuando las llamas empezaron a extenderse, fue muy complicado que pudieran huir y muchos quedaron atrapados. También hay que tener en cuenta que este año la pirotecnia estaba prohibida en esta zona de los Alpes suizos, ya que prácticamente no ha nevado, en un contexto de sequía. Con todo, los investigadores trabajan con la hipótesis de que el fuego y la explosión están relacionados con este hecho. Las autoridades resolvieron en rueda de prensa que se trató de un "fuego generalizado que provocó una explosión", sin señalar la causa del incendio de manera oficial, ya que aún se está investigando.  

Unas escenas terroríficas

En este sentido, medios locales y agencias de noticias recogen el testimonio de personas que estaban presentes en las fiestas y que relatan lo que vivieron. En la agencia EFE, Victoria, una chica que pudo escapar de las llamas, ha contado que una chica subió a los hombros de un camarero llevando una botella de champán con unas bengalas, un hecho habitual en algunas discotecas, también en Catalunya. Estas bengalas son lo que habría provocado las primeras llamas en el techo del local, que se esparcieron muy rápidamente. Otros testigos aseguran que había unas velas en estas botellas. Los supervivientes que han podido hablar con los medios han descrito el episodio como terrorífico. La procuradora general del cantón de Valais, donde se encuentra la estación de esquí, ha evitado responder preguntas sobre la seguridad del local, ya que la investigación apenas ha comenzado.

Las grandes llamaradas, que se propagaron a partir de la 1:30 de la madrugada, y una nube de humo, hicieron que las personas que querían huir del local pudieran escapar por una escalera que les habría llevado a la terraza. También había gente que quería intentar entrar para rescatar a las víctimas y que no pudo hacerlo, ya que no podían pasar. El primer balance de víctimas es de 40 personas muertas, pero es una cifra que podría verse incrementada en los próximos días o semanas, porque algunos de los supervivientes se encuentran en un estado muy frágil, con quemaduras de hasta un 60% de su cuerpo. Según explican personas que vieron la tragedia desde fuera, la gente salía quemada del local y, una vez fuera, caían desplomados al suelo. La situación aún ha empeorado por la emisión de humo tóxico por la combustión de material de plástico. Muchos de los heridos también tienen problemas respiratorios muy graves. 

Trasladados a Italia y Francia

Aunque todavía no se ha podido confirmar la identidad de las víctimas y tampoco su nacionalidad, desde un primer momento las autoridades dan por hecho que personas de diversos países habrán perdido la vida en esta tragedia, ya que la estación de Crans-Montana es una de las más populares de los Alpes y adonde viaja gente de todo el mundo para esquiar. De momento, tres jóvenes italianas que estaban gravemente heridas han sido trasladadas a un hospital de Milán para comenzar el tratamiento de recuperación. También se sabe que nueve de los heridos son franceses, según la información proporcionada por el Ministerio de Asuntos Exteriores francés, y también que hay ocho personas de este país todavía por localizar. Desde Francia, Emmanuel Macron ha ofrecido ayuda al gobierno suizo y ha reservado 19 camas de hospital para poder acoger a heridos del incendio, tres de los cuales ya están en Lyon y París.