El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha decidido declarar una tregua en la guerra con Ucrania con motivo de la próxima Pascua ortodoxa. "Se declara un alto el fuego desde las 16:00 horas del 11 de abril hasta el final del 12 de abril del 2026", señala el comunicado oficial que ha sido publicado este jueves. La nota, recogida por la agencia de noticias rusa TASS, añade que el mando militar ruso ha recibido instrucciones para cesar las hostilidades en todos los frentes durante este período. Sin embargo, añade que las tropas estarán "preparadas para contrarrestar cualquier posible provocación o acción agresiva del enemigo". El año pasado, Rusia también declaró una tregua de Pascua. "Partimos de que Ucrania seguirá el ejemplo de la Federación Rusa", concluye el comunicado.
Horas antes, el Kremlin ha afirmado que Putin aún no había tomado una decisión sobre la tregua por Pascua, en un conflicto que se alarga desde febrero de 2022. El Kremlin rechazó el pasado 31 de marzo la propuesta del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, de declarar conjuntamente una tregua durante la Pascua ortodoxa, y desde entonces la Presidencia rusa se había mostrado reticente a hacer comentarios sobre esta cuestión. "Repetimos una vez más: Zelenski debe asumir su responsabilidad y tomar la decisión correspondiente para que lleguemos a la paz, no a un alto el fuego", dijo el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a finales de marzo.
También afirmó que Zelenski nunca propuso de manera "precisa" una tregua pascual, sino que habló de una tregua en general, cosa a la que se opone terminantemente el líder ruso, ya que considera que Kiev la aprovecharía para rearmarse y movilizar más tropas. Putin ya ha declarado unilateralmente treguas de un día o más días, por ejemplo de 30 horas hace un año en la Pascua ortodoxa o en mayo de 2025 con ocasión del 80º aniversario de la victoria del Ejército Rojo sobre la Alemania nazi. Mientras tanto, Zelenski siempre ha abogado por treguas de treinta días, cosa que también apoyó en su momento el presidente de EE. UU., Donald Trump.
Cuatro años de guerra y un desgaste muy grande
Después de cuatro años de guerra en Ucrania, todavía no hay un desenlace claro y el mapa del frente muestra un claro estancamiento armado. Rusia controla aproximadamente un 20% del territorio ucraniano —la totalidad de Luhansk y partes relevantes de Donetsk, Jersón y Zaporiyia—, pero no ha conseguido la ruptura estratégica que buscaba en el Donbás. Según el Institute for the Study of War (ISW), Moscú mantiene la iniciativa en varios sectores del frente, pero sin rupturas decisivas. Los avances son lentos y sostenidos, pero insuficientes para forzar una capitulación ucraniana. El conflicto se ha convertido, por lo tanto, en una guerra de desgaste con un frente de unos 2.000 kilómetros y con un costo humano colosal. De hecho, el Center for Strategic and International Studies (CSIS) estima —con datos no confirmados oficialmente— que Rusia podría haber sufrido hasta 1,2 millones de bajas desde febrero de 2022, entre 275.000 y 325.000 muertos. Ucrania, entre 500.000 y 600.000 bajas, con hasta 140.000 muertos.
