Además de los conflictos internacionales, uno de los grandes temas que tiene Donald Trump sobre su mesa presidencial en el Despacho Oval es su enfrentamiento con el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, a quien ha atacado repetidamente en público y contra el cual el Departamento de Justicia ha abierto una investigación penal. Ante esta compleja situación, los responsables de algunos de los principales bancos centrales de todo el mundo han decidido alzar la voz en defensa de Powell. Lo han hecho con una carta breve, firmada, entre otros, por la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, o del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey. En ella, salen en defensa de la independencia de los bancos centrales: "Es fundamental para la estabilidad de precios, financiera y económica, en beneficio de los ciudadanos a los que servimos. Es fundamental preservar esta independencia, con pleno respeto al Estado de derecho y la rendición de cuentas democrática", escriben. Entre los banqueros centrales de todo el mundo que firman el texto también se encuentra el presidente del consejo de Administración del Banco Nacional de Dinamarca, país que está en pie de guerra con Trump por la voluntad del presidente de los EE. UU. de anexionarse Groenlandia.
"Nos solidarizamos totalmente con el sistema de la Reserva Federal y con Jerome H. Powell", firman sus colegas, que alaban su "integridad" y el hecho de haber hecho su trabajo "concentrado en su mandato y con un gran compromiso con el interés público. Para nosotros, es un colega respetado y a quien todo el que ha trabajado con él tiene en alta consideración". En ningún momento citan directamente al presidente de los Estados Unidos.
La raíz de la cuestión
La investigación penal contra Powell gira en torno al coste de la renovación de la sede de la Reserva Federal en Washington. En junio, Powell dio explicaciones ante el Congreso sobre esta cuestión y ahora la Fiscalía del Distrito de Columbia investiga si mintió en sede parlamentaria sobre el alcance y el presupuesto del proyecto. "El viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones de un gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio", ha anunciado el propio Powell en un duro comunicado en el que se desmarca del tono prudente que suele caracterizar sus discursos y denuncia ser víctima de "intimidación" del gobierno de Donald Trump. Powell ha afirmado que tanto su testimonio como la renovación de la sede de la Reserva Federal son "pretextos", y la amenaza de cargos penales es consecuencia de que el banco central haya actuado según sus evaluaciones económicas "en vez de seguir las preferencias del presidente" de los Estados Unidos, que hace meses que le critica duramente por no bajar suficientemente los tipos de interés.
