Vuelve la tensión a las calles de Minneapolis, la mayor ciudad del estado de Minnesota, en Estados Unidos, tras un nuevo incidente protagonizado por los agentes federales desplegados por Donald Trump a la caza del inmigrante irregular a lo largo y ancho del país. Este miércoles por la noche ha vuelto a haber protestas en la ciudad después de que un agente de inmigración haya disparado a un hombre de nacionalidad venezolana que se resistía a ser detenido. El suceso se ha producido tan solo una semana después de que un agente del ICE matara a tiros a una mujer, Renee Nicole Good, a plena luz del día y mientras esta estaba dentro de su coche. El suceso ha conmocionado al país y los manifestantes han vuelto a las calles de Minneapolis como ya lo hicieron en 2020 tras la muerte de George Floyd a manos de un policía.
La versión de lo ocurrido según el Gobierno estadounidense es que los agentes federales han intentado detener en una parada de tráfico en la zona norte de la ciudad a un hombre venezolano que supuestamente estaría en el país de manera ilegal. El hombre habría huido, y cuando uno de los agentes Departamento de Seguridad Nacional lo habría alcanzado, este “empezó a resistirse y a asaltar” al policía. Ha sido entonces cuando dos personas que podrían ser familiares del detenido salieron de una casa cercana y habrían atacado al agente con una pala para retirar la nieve y con un palo de escoba. El agente disparó, “tiros defensivos” según el Gobierno, e hirió en la pierna al hombre venezolano. Este se refugió en casa y se encerró, si bien los agentes entraron a la fuerza, se lo llevaron y han detenido a los otros dos individuos.
Tras lo ocurrido, a lo largo de la tarde y de la noche de este miércoles se han producido numerosos encontronazos y estallidos de violencia entre grupos de manifestantes y los agentes de la autoridad. Las imágenes que llegan por redes sociales y que publica la prensa norteamericana muestran enfrentamientos en los que la policía federal usa gases lacrimógenos y municiones de goma. Los ánimos estaban caldeados en Minneapolis tras el asesinato de Renee Nicole Good la semana pasada. El alcalde de la ciudad norteña, Jacob Frey, ha cargado contra el despliegue federal ordenador por Trump, con cerca de 3.000 agentes federales, y ha aseverado que la situación “no es sostenible”.
El gobernador Walz denuncia la “ocupación” y pide que se grabe todo
También ha reaccionado el gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, quien fue candidato a vicepresidente formando tándem electoral las pasadas elecciones junto a Kamala Harris. Walz ha exigido a Trump en un discurso por vídeo que ponga fin a lo que tilda de “ocupación” del estado con agentes federales. El gobernador también ha pedido a los manifestantes que protesten de manera pacífica, si bien ha instado a grabar con los teléfonos móviles todo lo que suceda en Minneapolis para tener pruebas de “las atrocidades” y perseguirlas judicialmente. En el futuro, puesto que por el momento, el gobierno de Trump ha protegido a sus agentes, incluido el que mató a Renee Nicole Good, y el Departamento de Justicia se ha negado a abrir una investigación sobre lo sucedido en Minneapolis, lo que ha llevado a seis fiscales a dimitir.
Walz ha criticado que “hace mucho que esto dejó de ser un asunto de aplicación de leyes de inmigración” y tilda lo que ocurre en las calles de Minneapolis como “una campaña de brutalidad organizada contra la gente de Minnesota por nuestro propio gobierno federal”. El gobernador ha denunciado en su vídeo que “están parando indiscriminadamente a gente” y que en supermercados, paradas de autobús o en escuelas, “están rompiendo ventanas, arrastrando a mujeres embarazadas, cogiendo a ciudadanos y metiéndolos en vehículos sin identificar, secuestrando a gente inocente sin aviso ni proceso debido”. Trump, por su parte, ha aseverado en sus redes sociales que en Minnesota "se acerca el día del juicio final".
