El presidente del Líbano, Joseph Aoun, ha instado este lunes a iniciar negociaciones directas con Israel para poner fin a los combates entre el ejército israelí y la milicia chií Hezbolá, en un conflicto que ya ha causado cerca de medio millar de muertos en el país. En un mensaje publicado en X después de una conversación con líderes de la Unión Europea, Aoun ha afirmado que los ataques de Hezbolá contra Israel son una “emboscada” destinada a “colapsar el Estado libanés” y provocar una invasión israelí. Según la propuesta del presidente, ambas partes deberían abrir negociaciones directas bajo supervisión internacional para acordar una tregua completa y poner fin a los ataques terrestres, aéreos y marítimos de Israel contra el Líbano. El plan también contempla apoyo logístico a las fuerzas armadas libanesas. El primer ministro, Nawaf Salam, también ha reiterado la disposición del gobierno a negociar. En declaraciones al diario libanés L’Orient-Le Jour, ha asegurado que Beirut está “preparado” para un diálogo “que incluya un componente civil bajo auspicios internacionales”, aunque ha reconocido que los israelíes “aún no han respondido” a la propuesta.
Mientras tanto, el Parlamento libanés ha aprobado prorrogar el mandato de la cámara durante dos años, hasta 2028, una decisión que implica suspender las elecciones parlamentarias previstas para mayo. La medida se ha justificado por la guerra con Israel y la dificultad de organizar unos comicios con una parte importante de la población desplazada. Un total de 76 diputados de los 128 han votado a favor del aplazamiento.
La ofensiva israelí entra ya en el octavo día consecutivo y ha causado 486 muertos en el Líbano, según el Ministerio de Sanidad del país. Entre las víctimas hay 83 niños, 42 mujeres y más de una decena de paramédicos. “El enemigo israelí continúa sus ataques sistemáticos contra equipos de rescate”, ha denunciado el ministerio en un comunicado. Según el texto, ha habido ataques directos contra dos puntos de Defensa Civil en Tayr Deba y Jwaya, cerca de la ciudad de Tiro, con varios muertos y decenas de heridos. El gobierno libanés acusa a Israel de ignorar “todas las leyes y tratados internacionales” y sostiene que “la comunidad internacional tiene la responsabilidad de poner fin a esta impunidad que amenaza y oscurece el orden internacional”.
Según Aoun, el conflicto ha provocado el desplazamiento de “más de 600.000” personas. El presidente ha advertido que el país se encuentra “atrapado entre un agresor [Israel] que ignora el derecho internacional” y una milicia armada, Hezbolá, que actúa “en nombre de Irán” sin tener en cuenta “los intereses del Líbano y las vidas de su gente”.
