La tensión es evidente en las calles de Irán, especialmente en la capital, Teherán, con la protesta contra el velo islámico después de la muerte de la joven Masha Amini, tras ser detenida por la "policía de la moral" por llevar mal puesto el velo.

Grupos de mujeres conservadoras intentan evitar que las jóvenes se quiten el velo islámico, con escenas con gritos, como la que muestra el siguiente vídeo. La chica no les hace caso y les grita: "Vosotros no me podéis detener, estoy aquí porque habéis asesinado a Masha Amini". Las mujeres que aparecen con el velo islámico piden entonces a quién grava con el móvil, que lo deje de hacer. Y de forma súbita se abalanzan sobre la chica, la sacuden y le dan algun golpe. "No me toquéis", grita la joven, que vuelve a las escaleras desde donde protestaba.

En las Universidades de Teherán la protesta contra el velo islámico se ha vuelto masiva, y son centenares las jóvenes que se han retirado el velo, que consideran "un símbolo de opresión".

La revuelta ha llegado incluso en la Universidad Al Zahra, la más conservadora e islamista de la capital iraní. Una joven también se ha quitado el velo ante la mirada encendida de desaprobación de mujeres que sí que lo llevaban.

Según el Jerusalem Post, habitualmente el régimen iraní permite las protestas durante algunos días, y después las reprime con dureza. Añade que eso podría suceder hoy coincidiendo con que es viernes, el día santo musulmán, cuando se movilizan los sectores islamistas más conservadores y partidarios del régimen. Eso será una prueba para el gobierno, porque si no consigue que se activen claramente sectores a favor del régimen, entrará en un camino difícil.

Diecisiete muertos

 

Se calcula que hasta ahora se han producido 17 muertos en las protestas, y se han registrado incidentes en 80 localidades, en una situación sin precedentes en el régimen de los ayatolás.

El presidente iraní, Ebrahim Raisi, canceló el jueves una entrevista con la CNN en Nueva York porque la entrevistadora, Christiane Amanpour, se negó a ponerse el velo islámico durante el programa. "Habría sido la primera entrevista del presidente Raisi en suelo norteamericano, por su visita a Nueva York para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Después de semanas de planificación y ocho horas para instalar equipos de traducción, luces y cámaras, estábamos a punto. Pero no había ni rastro del presidente Raisi", tuiteó Amanpour.

Unos 40 minutos después de que tenía que empezar la entrevista, un ayudante del presidente iraní se acercó a la periodista y le pidió que se pusiera un velo en la cabeza. "Lo he rechazado educadamente", explicó. "Estamos en Nueva York, donde no existe ninguna ley ni tradición con respecto a los velos. He señalado que ningún presidente iraní anterior lo ha requerido cuando los he entrevistado fuera de Irán", manifestó.