Irán ha anunciado este sábado que ha vuelto a imponer un “control estricto” sobre el estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave para el tránsito mundial de petróleo, solo un día después de haber anunciado su reapertura. La decisión llega en respuesta al bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre los puertos iraníes. Según ha informado el portavoz del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, el teniente coronel Ebrahim Zolfagari, “el control del estrecho de Ormuz ha vuelto a su estado anterior y esta vía estratégica se encuentra bajo una estricta gestión y control por parte de las Fuerzas Armadas”.
El movimiento supone, de facto, una nueva restricción al paso de barcos por este corredor marítimo estratégico. El ejército iraní ha justificado la decisión asegurando que Estados Unidos ha incumplido los términos del alto el fuego pactado el pasado 8 de abril, manteniendo lo que Teherán considera un bloqueo en la zona. En un comunicado difundido por la radiotelevisión pública iraní, IRIB, el ejército ha explicado que, a pesar de haber accedido “de buena fe” y “después de los acuerdos previos alcanzados en negociaciones” a permitir el paso controlado de un número limitado de petroleros y barcos mercantes, Estados Unidos “continúan participando en actos de piratería y bandolerismo bajo el pretexto de un supuesto bloqueo”.
Por este motivo, Teherán ha decidido restablecer el control anterior sobre el estrecho y ha advertido que la situación se mantendrá. “Hasta que Estados Unidos ponga fin a la completa libertad de circulación de barcos entre Irán y entre Irán, la situación en el estrecho de Ormuz continuará estando estrictamente controlada y en el estado anterior”, ha añadido el ejército. El estrecho de Ormuz es un enclave estratégico para el comercio energético global, y cualquier alteración en su funcionamiento puede tener impacto directo en los mercados internacionales.
Giro de guion en horas
Ayer por la tarde, sin embargo, la situación era muy diferente. El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, anunció la reapertura total del estrecho de Ormuz coincidiendo con el alto el fuego en Líbano, impulsado por Estados Unidos. En un mensaje en las redes sociales, aseguró que “el paso para todos los barcos comerciales a través del estrecho de Ormuz está completamente abierto”, mientras dure esta parada y siguiendo la ruta establecida por las autoridades marítimas iraníes.
El anuncio tuvo un impacto inmediato en los mercados, con una caída del 9% del precio del barril de Brent, y fue celebrado por Donald Trump. “Irán acaba de anunciar que el estrecho iraní está completamente abierto y preparado para el tráfico. Gracias”, escribió. Sin embargo, el mismo Trump advirtió que el bloqueo naval estadounidense se mantendría “hasta que nuestra transacción con este país esté 100% completa”.
