La Festa Major de Lleida arrancó este viernes con un pregón marcado por la controversia y celebrado a puerta cerrada y bajo 'protección' después de los llamamientos al boicot contra el pregonero de este año, el piragüista leridano y medallista olímpico más laureado de la historia de España, Saúl Craviotto. Una veintena de entidades, sindicatos y formaciones políticas habían rechazado públicamente su designación por sus declaraciones contra el referéndum del 1 de octubre de 2017 y su apoyo a la aplicación del artículo 155.

A pesar de la polémica previa, Craviotto centró su discurso en el orgullo de ciudad, las raíces y la cultura del esfuerzo. “Ninguna medalla pesa tanto como el orgullo de decir de dónde soy. Porque yo siempre he sido, soy y seré de Lleida”, afirmó durante el pregón celebrado en el Salón de Sesiones de la Paeria. El pregonero también reivindicó los valores que, según él, definen la ciudad: “La combinación de humildad, esfuerzo, ambición y proximidad”. En un mensaje dirigido a los jóvenes, les animó “a no tener miedo de soñar en grande, de salir, de probar, de equivocarse”, pero les recordó que “nunca olviden de dónde vienen, porque las raíces no te atan, te sostienen”.

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Saúl Craviotto durante el pregón de Lleida | Ajuntament de Lleida

Indignación en el independentismo

El acto se desarrolló en medio de un fuerte debate político y social, ya que entidades como Òmnium Cultural, la ANC Lleida, la CUP, CGT, USTEC o el Ateneu Popular de Ponent consideraron que Craviotto “se encuentra en una posición alejada de una parte significativa de la sociedad catalana y también leridana” por sus posicionamientos públicos durante el 2017. En un comunicado conjunto, los colectivos aseguraron que el pregón “tiene una fuerte carga simbólica y representativa” y defendieron que “no se trata de cuestionar la libertad de expresión individual, sino de valorar la idoneidad institucional de una figura que debe ejercer de voz simbólica en un acto que pretende ser inclusivo y representativo”.

También criticaron que la designación de un miembro de la Policía Nacional “sin un consenso previo amplio y transversal, puede ser percibido como una decisión política que no tiene en cuenta la sensibilidad de sectores importantes de la ciudadanía”. ERC también anunció que no asistiría al pregón institucional. Los republicanos afirmaron que la vinculación de Craviotto con la Policía Nacional y su apoyo público a la actuación policial del 1-O hacían que “una parte significativa de la ciudadanía no nos sintamos representada por esta elección y nos sintamos menospreciada”.

Por su parte, el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, defendió la elección del pregonero y aseguró que Craviotto “es un ejemplo de valores” y “un referente para mucha gente, especialmente joven”. Durante su discurso institucional, Larrosa también apeló a “la fuerza colectiva de la suma de todos los leridanos y leridanas para hacer una gran ciudad” y anunció la creación de una comisión cívica para preparar los actos del 750 aniversario de la Seu Vella, que se celebrará en 2027.