No es Spider-Man, pero puede trepar las paredes como si fuera tu arácnido amigo y vecino. Este curioso robot de China está causando sensación en las redes sociales de la región asiática, tal y como lo hizo aquel divertido robot polaco que perseguía jabalíes. Como el superhéroe encarnado por Peter Parker, el robot ha sido diseñado para salvar vidas. Aunque protegerá a la humanidad de otra forma un poco menos heroica, en las situaciones laborales de alto riesgo. Pesa 90 kg y puede acoplarse a superficies verticales para trabajar donde los humanos no podemos.
Este robot de IA usa un chasis magnético para trepar por las paredes
Existen numerosas tareas en las que un robot como este puede reemplazar el trabajo de los humanos. Por ejemplo, limpiando cristales a altas latitudes en los mayores rascacielos del mundo. Otro buen uso podría estar dedicado a la limpieza de depósitos de vertidos químicos. Pero también puede ser de gran utilidad en tareas como soldadura de precisión, reparaciones técnicas o inspecciones rutinarias. La máquina usa un chasis magnético con ruedas para acoplarse a las paredes y, desde ahí, comenzar sus maniobras. Pero no solo está diseñado para limpiar áreas específicas. Como si fuera un robot aspirador... piensa, decide y actúa.
En otras palabras, el robot chino tiene la autonomía suficiente para tomar sus propias decisiones en tiempo real. Utiliza algoritmos avanzados de inteligencia artificial para adaptarse a su entorno y realizar tareas industriales complejas. Cuenta con 15 grados de libertad y dos brazos. Está diseñado para imitar la flexibilidad humana y llevar a cabo trabajos de precisión tales como soldar y pulir, de forma simultanea.
La agilidad mecánica del robot "trepa-paredes" está impulsada por un cerebro de inteligencia artificial que ha sido entrenado con hasta 100.000 horas de datos. Una característica que le permite desenvolverse con mucha más facilidad en entornos tan complejos como una superficie vertical.
Conforme va trabajando, el robot va mejorando su rendimiento gracias a la experiencia adquirida. Aprende sobre la marcha y desarrolla sus propias vías de entendimiento para adaptarse y evolucionar teniendo en cuenta su entorno. No tiene batería; está enganchado a un sistema de cables ideado para eliminar las limitaciones energéticas. Otra ventaja más frente a los humanos.