En un contexto de negociaciones estancadas desde hace semanas, Irán ha enviado a Estados Unidos una nueva propuesta para poner fin a la guerra mediante Pakistán, nación que se ha convertido en la principal mediadora, con Islamabad como la sede del diálogo. La agencia estatal iraní IRNA es quien ha revelado este nuevo intento de alcanzar la paz por parte de Teherán, pero no ha ofrecido detalles del contenido de la proposición dirigida a Washington. "La República Islámica de Irán ha entregado el texto de su última propuesta de negociación a Pakistán, intermediario en las negociaciones con Estados Unidos, el jueves por la tarde 30 de abril", ha indicado el medio próximo al régimen de los ayatolás.

Irán ya había presentado la semana pasada una propuesta de paz a la Casa Blanca, también mediante Pakistán. En aquella ocasión, ofrecía una negociación planificada en diversas fases de desescalada, la primera centrada en el cese definitivo de los ataques y la reapertura total del estrecho de Ormuz por ambas partes. También instaba a Washington a separar el diálogo sobre la guerra de las negociaciones respecto al programa nuclear iraní, que planteaba dejar para más adelante. Diversos medios estadounidenses con fuentes directas en la Casa Blanca informaron entonces que la propuesta no convenció a Donald Trump, sobre todo en lo que respecta al retraso de las conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán.

Pero Irán tampoco lo ha puesto fácil. También la semana pasada, su ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, abandonó Islamabad sin esperar la llegada de la delegación de Estados Unidos, echando por tierra cualquier expectativa sobre la segunda ronda de negociaciones que Pakistán había anunciado. El jefe de la diplomacia de la República Islámica había mantenido en todo momento que su viaje no contemplaba ningún encuentro con los representantes norteamericanos Steve Witkoff y Jared Kushner, pero otras fuentes indicaban lo contrario. De hecho, la Casa Blanca había preparado el viaje de sus enviados, pero Trump ordenó que se cancelara el vuelo después del movimiento de Araghchi. “No haremos más vuelos de 18 horas para sentarnos a hablar de nada”, dijo el presidente norteamericano.

Posiciones enquistadas

Sea como fuere, las conversaciones directas entre los dos rivales en la guerra están estancadas ante la negativa iraní de sentarse a negociar mientras Estados Unidos mantenga el asedio naval a sus puertos y barcos, una medida con la que busca bloquear la economía iraní. Irán, por su parte, mantiene el control del tráfico en el estrecho de Ormuz, la estratégica ruta por la que transitaba el 20% del petróleo mundial, hecho que ha disparado el precio del crudo.