Una nueva oleada de explosiones se ha registrado este sábado en varios puntos del golfo Pérsico, con incidentes reportados en Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos. Los ataques llegan a pesar de que el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, había declarado horas antes que la República Islámica dejaría de dirigir operaciones militares contra los países vecinos del Golfo e incluso había pedido disculpas por los episodios anteriores. La Guardia Revolucionaria ha asegurado que ha atacado la base naval estadounidense de Juffair, en Bahréin, donde se encuentra el cuartel general de la Quinta Flota de los Estados Unidos. Según el régimen persa, el objetivo ha sido golpeado con “misiles de precisión de combustible sólido y líquido”. Sin embargo, el Ministerio del Interior de Bahréin ha informado en las redes sociales que la “agresión iraní” ha provocado un incendio y daños materiales en una vivienda y varios edificios de los alrededores de Manama, es decir, en infraestructura civil.

La Guardia Revolucionaria iraní también ha afirmado haber golpeado la base aérea de Al-Dhafra, en los Emiratos Árabes Unidos, una instalación que acoge la 380ª Ala Expedicionaria Aérea de la Fuerza Aérea estadounidense, desplegada desde 2002, y también un contingente francés con aviones de combate Rafale y equipos de vigilancia. Los ataques han provocado fuertes explosiones que se han sentido incluso en Dubái, donde la oficina de Prensa de la ciudad ha notificado la muerte de un hombre después de que los restos de un proyectil interceptado cayeran sobre un vehículo. Irán ha asegurado que se trata de “una de las bases más grandes e importantes” del Pentágono en la región del golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz. “Todos los objetivos fueron alcanzados con éxito”, ha afirmado el cuerpo militar, que sostiene que el ataque ha afectado el centro de guerra aérea, las comunicaciones por satélite y varios radares de alerta temprana.

Ante la ofensiva, las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos han activado sus sistemas de defensa. El Consejo de Seguridad Nacional del país ha advertido a través de la red social X que las baterías antiaéreas han respondido a una amenaza de misiles y ha recomendado a la población que se mantenga en lugares seguros. En la misma línea, el Ministerio de Defensa emiratí ha informado que las defensas del país se enfrentaban a drones y proyectiles procedentes de Irán. Ya por la mañana, el gobierno había comunicado la intercepción de un gran número de artefactos. En concreto, 15 misiles balísticos y 119 drones. A pesar de estas actuaciones, un misil habría caído al mar y dos drones habrían impactado dentro del territorio de los Emiratos.

“No se lanzarán misiles”

Las explosiones se han producido pocas horas después de que Pezeshkian hubiera anunciado el fin de los ataques contra los países vecinos del Golfo. En un mensaje emitido por la televisión estatal, el mandatario había asegurado que el Consejo de Liderazgo había decidido suspender estas operaciones. Al mismo tiempo, sin embargo, advertía que Irán se reservaba el derecho de responder si era atacado desde estos territorios. “No se lanzarán misiles a menos que un ataque contra Irán se origine en estos países”. Posteriormente, la oficina de Pezeshkian publicaba una “explicación” de que su mensaje era claro: “Si los países de la región no cooperan en el ataque de Estados Unidos contra nosotros, no los atacaremos”.