Las negociaciones para intentar consolidar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Oriente Medio han sufrido un revés inesperado este domingo después de que la delegación iraní abandonara las conversaciones que mantenía con Estados Unidos en la localidad suiza de Bürgenstock. Según ha informado la agencia oficial iraní IRNA, "la delegación de la República Islámica ha abandonado el lugar de las negociaciones" en respuesta a las nuevas amenazas lanzadas por el presidente estadounidense, Donald Trump, en plena fase de diálogo.
El gesto de Teherán ha interrumpido unas conversaciones que se desarrollaban con la participación de Catar y Pakistán como intermediarios y supone un nuevo obstáculo para un proceso que ya avanzaba con dificultades y que debía servir para acercar posiciones sobre el futuro del conflicto. La decisión iraní pone de manifiesto hasta qué punto las declaraciones procedentes de Washington continúan condicionando unas negociaciones que, al menos de momento, han quedado en suspenso.
En una publicación en su red Truth Social, Trump ha exigido a Irán que frene la actividad de su aliado libanés, Hezbollah, y ha amenazado con reanudar los bombardeos si esto no ocurre. "Irán debe detener inmediatamente a sus aliados, altamente financiados, en Líbano y dejar de causar problemas. Si no lo hacen, volveremos a golpear a Irán muy fuerte, igual que hicimos la semana pasada, ¡sólo que más fuerte!", ha escrito. Paralelamente, en una entrevista concedida a Fox News, Trump también ha advertido a la República Islámica sobre la posibilidad de que vuelva a bloquear el estrecho de Ormuz. "Si esto ocurre, ya no tendrían país e incluso ni siquiera podrían volver al suyo", ha afirmado.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El presidente del Parlamento iraní y jefe de la delegación negociadora, Mohamed Baqer Qalibaf, restó importancia a las amenazas de Trump y aseguró que las Fuerzas Armadas de la República Islámica están preparadas para responder a cualquier acción que pueda emprender Washington. El dirigente iraní ha advertido a Estados Unidos de que "será mejor que cuiden sus declaraciones" y ha defendido que Irán no se dejará intimidar por la presión estadounidense en plena negociación. "Por mucho que hablen, somos nosotros quienes actuamos", ha afirmado Qalibaf.
JD Vance era optimista
Las conversaciones habían comenzado esta mañana con reuniones separadas entre las delegaciones, antes de un encuentro multilateral centrado en la aplicación del memorando de entendimiento firmado el pasado miércoles. Uno de los puntos principales era el alcance del alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano, tal y como exige Teherán. Antes de las amenazas de Trump y de la retirada iraní, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, que encabeza la delegación de Estados Unidos, había hablado de "grandes avances" en el diálogo. “Ya hemos logrado grandes avances en las últimas horas y espero que logremos progresos adicionales en el tiempo previsto para las conversaciones”, había afirmado en una comparecencia con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y su homólogo de Qatar, Mohamed bin Abdulrahman, que participan en el proceso como mediadores.
