Muere Josep Vallverdú, escritor y gran clásico de la literatura juvenil catalana, a los 103 años

Día negro para la literatura catalana, y es que Josep Vallverdú, escritor y referente en la literatura infantil y juvenil de nuestra casa, ha muerto a los 103 años. Filólogo de formación, traductor, poeta, dramaturgo y ensayista, el leridano fue uno de los narradores catalanes más relevantes del siglo XX y se consolidó como uno de los grandes nombres de la narrativa destinada a los jóvenes, con más de 200 obras publicadas en toda su trayectoria. También fue reconocido con múltiples premios, como el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes (2000), el Premi Trajectòria (2002) o la Medalla d'Or de la Generalitat (2019), otorgada a las personas que han prestado servicios eminentes y extraordinarios a Catalunya en los ámbitos político, social, económico, cultural o científico.

Josep Vallverdú i Aixalà nació en Lleida el 9 de julio de 1923, a pesar de que la entrada de las tropas franquistas hicieron que la familia se marchara de su ciudad natal y pasaran por varios municipios hasta arraigarse en Barcelona. En 1947 se licenció en Filosofía y Letras, en la especialidad en Filología clásica, en la Universidad de Barcelona, unos estudios que ya siempre formarían parte de su ADN. Su primera incursión en el mundo de las letras fue formando parte de la primera redacción de la revista Àncora, y poco después ganó su primer premio al concurso estatal de novela juvenil de aventuras con el libro Las cinco vidas del "Nereo", cuando tenía 31 años. Su primer libro en catalán llegó en 1960 bajo el título El venedor de peixos, editado por Arimany en la primera colección juvenil que se hizo a Catalunya, mientras también colaboraba con Cavall Fort y consolidaba su legado como traductor, traduciendo al catalán obras de autores como Jack London, Jean Piaget, Edgar Allan Poe, Oscar Wilde o Gianni Rodari.

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Foto: Europa Press

Entre sus obras más destacadas se encuentran Trampa sota les aigües (premio Joaquim Ruyra en 1963), Rovelló —que TV3 adaptó en formato de serie de animación de 26 episodios en el año 2000—, En Roc drapaire (premio Folch i Torres de 1971) o muchos de los títulos juveniles que publicó con la editorial La Galera, como L'home dels gats o Bernat i els bandolers. De hecho, durante los años 70 publicaba casi un libro por año, una de las producciones más prolíficas de la literatura infantil y juvenil de las letras catalanas. También fue doble finalista del premio Josep Pla con Proses de Ponent (1970) e Indíbil i la boira (1983), y fue coautor de la serie de volúmenes de libros gráficos Catalunya visió, el año 1974, al lado del fotógrafo Ton Sirera. "Nunca salíamos separados sino juntos. Yo tomaba notas incansablemente, él tiraba instantáneas sabiendo que no las utilizaría todas, naturalmente. A la hora de la confección del capítulo o de la página, nos encontrábamos con dificultades para eliminar material", explicaba.

Josep Vallverdú: "Soy escritor por vocación; el escritor no desfallece y sabe que al menos una parte de su obra sobrevivirá"

También activista cultural y defensor acérrimo de la lengua, Vallverdú se jubiló en 1988, cuando tenía 65 años, aunque todavía publicó algunos otros títulos, como Vagó de tercera (1995), una autobiografía donde recordaba sus vivencias durante la posguerra. Reconocido también con la Crítica Serra d'Or de literatura infantil y juvenil (1980), la Lista de Honor del Premio CCEI (1981), el Premio Nacional del Ministerio de Cultura (1982), el Premio de la Generalitat a la mejor obra juvenil del año (1982) y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya (1989), en 1983 se creó en Lleida el premio de ensayo que lleva su nombre y en 1991 ingresó como miembro de la Secció Filològica de l'Institut d'Estudis Catalans.

En 2023 la Generalitat de Catalunya celebró el Año Josep Vallverdú, para celebrar los 100 años de su nacimiento. Entonces dijo: "Soy escritor por vocación. Muchas personas no están seguras de tener una vocación definida, la del escritor, sin embargo, es de las que lo pueden afirmar, porque a pesar de muchas dificultades, errores propios y obstáculos o silencios que le saltan al camino, el escritor no desfallece y sabe que al menos una parte de su obra sobrevivirá". Y añadió: "Conviene que distingamos entre dos tipos de escritores: por una parte, los que se ocupan tan solo de su tarea creadora, sin otro objetivo; y de la otra los que, paralelamente a la creación, están atentos a las solicitudes de la sociedad en el transcurrir de los días y, si conviene, si son llamados a dar testimonio de su humanidad, de su urbanidad más allá de la literatura, lo dan. A mí me complacería entrar en esta segunda categoría".

Prólogo de Sant Jordi Palacio de la Generalitat Josep Vallverdú Natalia Garriga - Parda|Pardusca Casas
Foto: Bruna Casas

Aunque su trayectoria literaria estuvo marcada por ser un autor referente para niños y jóvenes —al lado de Joaquim Carbó, Sebastià Sorribas y Emili Teixidor, también autores de narrativa infantil o juvenil, eran denominados un "póquer de ases" de su especialidad— la última parte de su vida la dedicó a lo que él denominaba "libros personales", es decir, dietarios, relatos de viajes, recopilaciones de prensa y ensayos sobre su propia obra. Su último libro publicado, no obstante, salió en 2022: El vuitè nan, una novela a partir de 7 años que transcurre en un bosque fantástico y que ya es la última oportunidad de adentrarse en el mundo literario de Vallverdú. Será que la ilusión de ser niño no se acaba de perder ni pasados los 100 años.