La policía suiza ha informado a través de un comunicado que ha identificado a 16 víctimas mortales más del incendio durante la fiesta de Fin de Año en un bar de la localidad de Crans-Montana, lo que eleva hasta 24 el número de cuerpos que se han conseguido identificar de la tragedia en la que murieron 40 personas. En el mismo escrito, la policía indica que se ha procedido también a la devolución de los cuerpos a las familias de las víctimas identificadas, todas ellas muertas después del incendio originado en el bar 'Le Constellation' de la reputada estación de esquí suiza. Los habitantes de la localidad, así como familiares, amigos y conocidos de las víctimas se han reunido este domingo en un emotivo homenaje, que también ha recordado a los socorristas y a los bomberos que acudieron al lugar para auxiliar a las decenas de jóvenes atrapados.
Un gran desfile, con un riguroso silencio que solo se ha roto por los llantos de las personas concentradas, ha recorrido la calle principal de Crans-Montana desde la iglesia, donde se ha celebrado una misa en memoria de todas las víctimas, cooficiada por el obispo de Sion, Jean-Marie Lovey y el pastor protestante, Gilles Cavin. "Entre las víctimas hay aprendices, estudiantes, te rogamos por sus amigos, duramente afectados por esta desgracia, en esta noche que debía ser de fiesta y amistad", han dicho. Más de un millar de personas han caminado hacia el lugar del incendio, donde se ha instalado un espacio conmemorativo con flores, velas, mensajes y muñecos de peluche. Entre aplausos, también se ha homenajeado a los efectivos de los bomberos y los socorristas que acudieron al local en el momento de la tragedia, que se han visto visiblemente afectados.
24 identificats, principalment suïssos
Las 16 víctimas identificadas en este comunicado de la policía se suman a las ya identificadas este fin de semana para un total de 24 de los 40 cuerpos identificados hasta ahora. Se trata de cuatro mujeres de 18 años y dos chicas de 15 y 14 años, y seis hombres suizos de 31, 20, 18, 17 y dos chicos de 16 años. También se ha identificado a dos italianos de 16 años, un chico de 16 años con doble nacionalidad (Italia y Emiratos Árabes Unidos), un rumano de 18 años, un francés de 39 años y un joven turco de 18 años.
Los seis italianos desaparecidos, confirmados como muertos
Desde Italia, las autoridades han confirmado que los seis italianos que se consideraban desaparecidos tras el incendio han sido confirmados como muertos. "Confirmo que hay seis víctimas italianas identificadas, y no nos constan más desaparecidos. Este es un balance definitivo. Nos lo acaba de referir la policía cantonal", ha declarado el embajador italiano en Suiza, Gian Lorenzo Cornado. Además, un total de 14 italianos resultaron gravemente heridos y 9 de ellos han sido trasladados a Italia en helicóptero desde Suiza. En total, las autoridades suizas han informado de 40 muertos en la tragedia de Fin de Año, además de 119 heridos, la mayoría con quemaduras graves y extensas.
Crans-Montana pide conocer la verdad
La población suiza de Crans-Montana, localidad donde se produjo el incendio, vive unos días de fuerte dolor y trauma colectivo, con la pequeña comunidad que vive allí permanentemente golpeada por la tragedia de forma muy cercana. Sus habitantes reclaman saber la verdad de lo que sucedió y que se determine por qué el incendio se propagó de forma tan violenta y rápida, y por qué los jóvenes no pudieron escapar. Además del uso de bengalas en botellas (una práctica generalizada en bares y discotecas de Europa), la pista apunta a la utilización de espuma acústica (posiblemente de baja calidad) como elemento que intensificó el incendio, así como a la capacidad de la escalera de acceso al sótano del local donde se hacía la fiesta.
Los propietarios, una pareja de franceses, ahora están bajo investigación penal para dilucidar su responsabilidad y han prometido colaborar en ella. En uno de sus escasos comentarios a la prensa, han señalado que el bar fue inspeccionado tres veces en diez años, a pesar de que las normas vigentes establecen que los locales que reciben público deben ser inspeccionados anualmente, lo que plantea preguntas sobre una eventual responsabilidad de la administración local.