La tragedia de Fin de Año en Crans-Montana continúa rodeada de incertidumbre y dolor, con el gran temor de que la cifra de muertos aumente de manera significativa en las próximas horas. Por el momento, el balance oficial es de 40 víctimas mortales, la mayoría jóvenes, y 119 heridos, muchos de los cuales se encuentran en estado crítico. Las autoridades suizas han decretado cinco días de luto oficial, mientras los equipos médicos trabajan a contrarreloj ante la gravedad extrema de numerosos pacientes, hasta el punto de que 50 personas han tenido que ser trasladadas fuera de Suiza para recibir tratamiento especializado por quemaduras muy graves. La identificación tanto de las víctimas como de los supervivientes avanza con dificultades, en medio de la angustia de familiares y amigos, algunos de los cuales se han reunido cerca del cordón policial para encender velas y dejar flores en una vigilia improvisada marcada por las lágrimas y el silencio.
Las autoridades del Valais han advertido que el proceso de identificación de las víctimas del incendio de Crans-Montana "todavía tardará". "Nuestros equipos todavía están en primera línea", ha afirmado el presidente del gobierno del Valais, Mathias Reynard, en declaraciones a la radio RTS, subrayando que muchos afectados requieren una atención médica exhaustiva. Del centenar largo de personas hospitalizadas, una parte importante todavía no ha podido ser identificada, según ha explicado Stéphane Ganzer, consejero de Estado encargado de la seguridad, que ha alertado de que se trata de una cifra de muertos "terrible" y que "puede estar empeorando" cada hora que pasa. Ganzer ha precisado que entre 80 y 100 heridos continúan en estado crítico y ha remarcado el riesgo vital que afrontan muchos de ellos cuando presentan quemaduras de tercer grado en cerca de un 15% del cuerpo, una situación que puede derivar en septicemias mortales en los días posteriores.
El general François Daoust, exdirector del Institut d’Investigació Criminal de la Gendarmería Nacional (IRCGN), ha añadido en declaraciones a Le Parisien que el proceso de identificación para poner punto final a la angustia de las familias podría alargarse “varias semanas”, dado el estado de los cuerpos y la dificultad para intercambiar datos con los países de origen de las víctimas extranjeras. Mientras se despliegan los protocolos de identificación, decenas de familias continúan sin ninguna noticia de sus seres queridos —hijos, nietos o sobrinos— que desaparecieron la noche de Fin de Año.
En este sentido, en las redes sociales, el número de llamadas para localizar a los desaparecidos no para de crecer. Ya hay cerca de medio centenar de publicaciones en las que familiares y amigos piden ayuda para encontrar a jóvenes de los que no tienen ninguna noticia desde la noche del incendio. Acompañando las fotografías, a menudo se describe la ropa que llevaban la madrugada de los hechos y se pide cualquier pista que permita saber si pudieron salir del local, si han sido hospitalizados o si han sido trasladados a algún centro médico lejos del lugar de los hechos. En muchas de las imágenes compartidas se ven caras muy jóvenes, incluyendo menores de edad, y se ruega a los usuarios que hagan circular la información tanto como puedan. Además, han empezado a aparecer páginas específicas en Instagram y Facebook para canalizar las peticiones, como cransmontana.avisderecherche.