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Pese a que Estados Unidos e Irán redactan los flecos finales de un acuerdo, las versiones contradictorias siguen aflorando en las declaraciones institucionales. Pakistán, principal mediador en este conflicto, ha asegurado este sábado que Washington y Teherán están "más cerca que nunca" de firmar la paz, con el horizonte puesto en una firma electrónica que se materializaría "en las próximas 24 horas". Donald Trump también ha dicho que el entendimiento se formalizará mañana y ha añadido, además, que el estrecho de Ormuz se reabrirá de inmediato. Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, puso el freno y aseguró que los detalles finales de las negociaciones se alargarán más allá del domingo. "El memorando no se firmará mañana. Deberemos esperar para conocer la fecha exacta de la firma", ha asegurado el portavoz de la República Islámica.

Baghaei ha matizado que "no se puede descartar que [el acuerdo] pase en los próximos días", pero ha pedido prudencia a "la hora de hacer comentarios debido a las reservas de la otra parte sobre este proceso". Teherán detalla que el acuerdo que se negocia en estos momentos "pone el foco al terminar la guerra", dejando de lado cuestiones que han enquistado el diálogo entre ambas partes desde el inicio de la guerra el 28 de febrero. Por ejemplo, "de momento, se ha decidido no tratar la cuestión nuclear", ha explicado el portavoz de la República Islámica. En la misma línea, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha declarado que tras firmar la paz, "comenzarán las conversaciones de los aspectos técnicos".

Firma electrónica

Cuando se firme el acuerdo, se abrirá un período de 60 días de negociaciones sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz, entre otras cuestiones. Inicialmente, varias fuentes involucradas en las conversaciones apuntaban a una firma presencial que se iba a celebrar en un acto programado para el domingo en Ginebra. Pero Pakistán ha confirmado por la vía telemática, lo que coincide con lo avanzado este mismo sábado el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi.

Mientras Araghchi ha reivindicado en televisión estatal que “Irán es el ganador de la guerra”, la administración Trump, confía en cumplir sus “objetivos principales”, reabrir el paso por Ormuz y poner las bases para desmantelar el programa nuclear iraní. Pese a la aparente inminencia de la firma, en las últimas horas, la armada iraní también ha informado de un ataque a un barco que intentaba atravesar el estrecho de Ormuz "sin autorización", mientras que Washington ha denunciado el lanzamiento de drones por parte de Teherán en ese paso estratégico por el que transitaba el 20% del petróleo.