El historiador estadounidense y exasesor del Pentágono Michael Rubin ha instado al presidente de Estados Unidos Donald Trump a “corregir otro error histórico y reconocer formalmente Ceuta y Melilla como territorio marroquí ocupado”. Lo afirma en un artículo publicado en el think tank Middle East Forum, donde carga contra la política exterior del gobierno español. Rubin sostiene que “los españoles reaccionarían con indignación” ante esta propuesta, pero defiende que “los Estados Unidos deberían reconocer Ceuta y Melilla como territorios marroquíes y apoyar el fin de la ocupación española”.
El artículo, titulado Madrid ataca a Israel, pero España es la potencia colonial, critica el relato del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, sobre el conflicto en Oriente Medio. Según Rubin, el jefe del ejecutivo español promueve “una narrativa moralmente inversa que presenta a Israel como el agresor”. En este sentido, el exasesor del Pentágono afirma que “la ironía es que Israel se asienta sobre tierras donde los judíos son indígenas, mientras España sigue siendo una potencia colonial, con colonias al otro lado del estrecho de Gibraltar, en la costa norte de Marruecos”.
“España se está girando contra Occidente y redobla su apuesta por el antiamericanismo, el antisionismo y el antisemitismo”
Rubin argumenta que “los españoles reaccionarían con indignación ante la sugerencia de que Ceuta o Melilla son enclaves coloniales, pero ni los mapas ni la historia mienten”. En su texto recuerda que Ceuta tiene unos 18 kilómetros cuadrados y Melilla unos 12. El analista también defiende la decisión de Trump de reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental y critica la orientación internacional del gobierno español. Según él, “España se está girando contra Occidente y redobla su apuesta por el antiamericanismo, el antisionismo y el antisemitismo”.
Por eso considera que Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, deberían dar un paso más: “Sánchez no hará lo correcto voluntariamente, pero quizás su legado podría convertirse en el fin del imperialismo español en África”.
Este tipo de artículos se enmarca en un debate más amplio dentro de varios think tanks norteamericanos, que en los últimos años han incrementado la atención sobre el papel de Marruecos en el equilibrio geopolítico del norte de África. En este contexto, Rabat es cada vez más considerado en Washington un socio estratégico en ámbitos como la lucha contra el terrorismo, la gestión migratoria, la seguridad energética o la cooperación militar, factores que han reforzado su peso en los análisis y debates de política exterior de los Estados Unidos.
