El primer ministro de Escocia y líder del Partido Nacional Escocés (SNP), John Swinney, ha reivindicado este sábado la independencia como la mejor herramienta para “blindar” el país ante el ascenso de la extrema derecha populista de Reform UK, después de revalidar el poder en las elecciones autonómicas, a pesar de quedarse sin mayoría absoluta. En una rueda de prensa en Edimburgo, Swinney ha confirmado que mantiene la voluntad de reclamar a Westminster un nuevo referéndum de independencia. “Tengo la intención de continuar con mis planes, sí”, ha dicho el dirigente escocés cuando se le ha preguntado si continuaba decidido a impulsar una votación sobre una orden de la Sección 30. Esta fórmula es el mecanismo legal por el cual el gobierno británico cede temporalmente competencias a Escocia para que pueda convocar legalmente un referéndum, como ya ocurrió en 2014.
Durante la campaña para las elecciones de Holyrood, Swinney ya había reiterado en diversas ocasiones que impulsaría la votación sobre la denominada “orden de la Sección 30” tan pronto como comenzara la nueva legislatura en el Parlamento escocés. El líder del SNP también adelantó que la pregunta del futuro referéndum será la misma que se utilizó en 2014 y que el partido presentaría un borrador de proyecto de ley durante los primeros cien días de mandato. Swinney ha asegurado igualmente que buscará acuerdos con el resto de fuerzas políticas escocesas, con la excepción de Reform UK. “Hablaré con los líderes de todos los partidos políticos sobre cómo podemos colaborar para mejorar la vida de las personas en Escocia”, ha afirmado, antes de defender que “hacer un referéndum sobre la independencia y convertirse en un país independiente sería un factor importante”.
El apoyo de los Verdes, clave
Swinney ha celebrado que el resultado de las elecciones muestra una mayoría independentista más fuerte que nunca. Según ha remarcado, los 58 diputados obtenidos por el SNP y los 15 escaños logrados por los Verdes escoceses representan que “ahora hay más diputados independentistas que en cualquier otro momento de la historia del Parlamento escocés”. El primer ministro ha insistido en que Holyrood debe tener las competencias necesarias para convocar un nuevo referéndum y ha asegurado que “el camino a seguir en este sentido se debe hacer en Escocia”.
La independencia como remedio contra Farage
Swinney ha justificado la necesidad de acelerar el camino hacia la independencia ante el ascenso de Nigel Farage y los buenos resultados de Reform UK en Inglaterra. “Los resultados en todo el Reino Unido han dejado claro por qué la necesidad de independencia es tan urgente”, ha afirmado el líder del SNP, que ha advertido que el ultraderechista “galopa hacia Downing Street” y que la posibilidad de un gobierno encabezado por Reform UK “es más probable que nunca”. Swinney ha alertado de que el Reino Unido podría acabar teniendo “un primer ministro abiertamente hostil a los grupos minoritarios”, que incluso “ha pedido la abolición del Parlamento escocés”. Por eso, ha defendido que Escocia debe “unirse” para garantizar que su Parlamento quede “completamente blindado ante Farage”, con capacidad para decidir “su propio futuro constitucional” antes de 2029, “sin que Farage pueda bloquearnos”.
