El presidente de Turquía, el conservador islamista Recep Tayyip Erdogan, asumió hoy como jefe del Estado, ahora ya bajo el nuevo sistema presidencialista aprobado tras la reforma constitucional de 2017, que le concede amplios poderes ejecutivos.

La reforma constitucional, fue ratificada en su día en referéndum y elimina la figura del primer ministro y otorga amplios poderes ejecutivos al presidente. A partir de hoy, Erdogan podrá gobernar por decreto, nombrar a ministros, y tendrá el poder de elegir y destituir altos cargos de la función pública.

Como impulsor de este cambio constitucional, Erdogan juró hoy su cargo en una solemne ceremonia ante el Parlamento turco en Ankara, en la que aseguró que actuará de forma "neutral", y eso, a pesar de seguir siendo líder del gubernamental Partido de la Justicia y el Desarrollo, el partido islamista conservador.

Tras asumir su cargo, Erdogan ofreció una recepción en el palacio presidencial, con la asistencia de 22 jefes de Estado y 28 jefes de Gobierno, entre ellos el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y el primer ministro ruso, Dmitri Medvedev. A su vez, destacó la ausencia de líderes occidentales de primera fila, tras los últimos encontronazos políticos y diplomáticos entre Turquía y la Unión Europea y EEUU.

En su primer discurso como presidente, Erdogan dijo que Turquía vive a partir de hoy "un nuevo comienzo". "Voy a tratar de trabajar con el planteamiento de no ser el presidente solo para aquellos que votaron por mí sino para la totalidad de los 81 millones de turcos", prometió el mandatario.

El acto, trasmitido por todas las televisiones locales, incluyó una ceremonia de inspiración otomana, con soldados vestidos con uniformes originales de la época, que recibieron al presidente y a la primera dama, Emine Erdogan, con una marcha militar.

Tras la parte ceremonial de su investidura, Erdogan presentó por la noche la composición de su nuevo gabinete, que reduce de 25 a 16 el número de ministerios. El nombramiento más relevante es el de su propio yerno, Berat Albayrak, como nuevo ministro de Finanzas, en un momento delicado con alta inflación y fuerte devaluación de la lira turca.

Además, nombró al exjefe del Estado Mayor del Ejército, Hulusi Hakar, como nuevo ministro de Defensa, mientras que Mevlüt Çavusoglu seguirá al frente de Exteriores, una cartera ampliada ahora por las competencias de Asuntos Europeos

Los cambios del sistema presidencialista también se reflejarán en el Parlamento, cuyo número de diputados se amplía de 550 a 600.

La oposición muestra su disconformidad

Los críticos del nuevo sistema argumentan que con el nuevo sistema queda diluida la separación de poderes y se cimenta un modelo autoritario. Un ejemplo de ello es que Erdogan podrá designar a varios vicepresidentes, mientras que instituciones clave, como los servicios de inteligencia, el ministerio de Defensa y de Asuntos Religiosos, pasarán a depender directamente del presidente.

Algunos diputados de partidos opositores mostraron hoy su rechazo al nuevo presidente y al sistema presidencialista. "El nombre real del nuevo régimen es 'dictadura con urnas', nadie debería presentarlo al mundo como un nuevo sistema", dijo a Efe Bülent Tezcan, vicepresidente y portavoz del principal partido opositor, el socialdemócrata CHP.

Meral Aksener, la líder del nuevo partido opositor Iyi, también criticó a Erdogan, aunque por un asunto más actual, al denunciar que la ceremonia de hoy se haya celebrado pese a la muerte de 24 personas ayer en un accidente de tren al noroeste del país. "Me pregunto por qué el gobierno, que declaró luto nacional cuando murió el rey saudí, no lo declara tras perderse tantas vidas", dijo.

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