El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha liberado millones de documentos sobre el llamado caso Epstein, en varias tandas, culminando con una gran publicación a finales de enero. Entre los documentos desclasificados, en aplicación de la Epstein Files Transparency Act, una ley de transparencia aprobada por el Congreso y firmada por el presidente Donald Trump (la ley de transparencia), incluyen más de 3 millones de páginas de documentos, además de unas 180.000 imágenes y 2.000 vídeos vinculados al caso. Pero una revisión exhaustiva de todo este material realizada por The New York Times ha constatado que no incluye una parte de los archivos que hacen referencia a la denuncia de una mujer que acusó a Trump y Epstein de agredirla sexualmente cuando era menor en los años ochenta.
El diario señala que en los archivos faltan justamente los documentos vinculados a esta denuncia antigua contra el presidente. En los archivos hechos públicos, según las investigaciones del rotativo, aparece solo una referencia muy breve, pero The New York Times señala que, por la numeración de páginas y otros indicios, faltarían más de 50 páginas de material de investigación del FBI relativas a esta acusación y que no se han incluido en los archivos hechos públicos. Otros medios han considerado que este agujero precisamente de la parte de los documentos que tiene que ver con esta denunciante y Trump puede indicar un trato de favor o, como mínimo, un tratamiento irregular de la información delicada sobre el presidente. Los demócratas de la comisión de la Cámara de Representantes encargada de esclarecer el caso Epstein, y de supervisar la manera como el Departamento de Justicia está llevando a cabo la liberación de documentos a la que está obligado por ley, también han denunciado la “desaparición” de estos documentos.
Entrevistas del FBI obviadas
The New York Times asegura que varios memorándums sobre el testimonio de esta mujer no aparecen en los archivos. Se trata de informes internos del FBI que recogen el contenido de las entrevistas realizadas por la agencia a raíz de las denuncias presentadas en 2019 por una mujer que, tras la detención de Epstein, aseguró haber sufrido agresiones sexuales tanto por parte de Trump como del financiero décadas antes, cuando era menor de edad. La existencia de estos memorándums salió a la luz a través de un índice que enumeraba el material de investigación vinculado a su testimonio y que se publicó oficialmente. Según este índice, el FBI llevó a cabo cuatro entrevistas relacionadas con sus denuncias y redactó un resumen de cada una. Sin embargo, el Departamento de Justicia solo hizo público uno de estos informes, el que describe las acusaciones contra Epstein. Los otros tres han desaparecido. Según constata el diario, los documentos hechos públicos tampoco incluyen las notas originales de las entrevistas que, según el índice, forman parte del mismo expediente. El Departamento de Justicia sí que difundió anotaciones similares en el caso de los interrogatorios del FBI a otros posibles testigos y víctimas.
Las explicaciones del Departamento de Justicia
No queda claro, según el rotativo, por qué faltan o se han obviado estos documentos. El Departamento de Justicia afirmó en un comunicado enviado al Times el lunes que “los únicos materiales que se retuvieron eran confidenciales o duplicados”. En una nueva declaración el martes, el departamento también indicó que algunos documentos podrían no haberse hecho públicos a causa de “una investigación federal en curso”. Los responsables, sin embargo, no explicaron directamente por qué no se difundieron los memorandos vinculados a la denuncia de la mujer. Según afirma el rotativo, el miércoles por la tarde, el Departamento de Justicia anunció en un nuevo comunicado que estaba revisando la documentación publicada en relación con el índice. El departamento señaló que haría público cualquier documento que se hubiera identificado de manera incorrecta durante el proceso de revisión y que, de acuerdo con la ley, tuviera que ser difundido.
El Departamento de Justicia ya había advertido que muchas de las informaciones o “pistas” sobre Trump contenidas en los archivos eran “sensacionalistas” y “falsas”, y que, si hubieran tenido credibilidad, se habrían utilizado políticamente hace tiempo. En comunicados públicos, el mismo Departamento subraya que el hecho de que una alegación aparezca en un documento del FBI no implica que sea cierta, y califica diversas acusaciones contra Trump de “infundadas”. Responsables del Departamento también insisten en que la Casa Blanca —es decir, Trump como presidente— no habría intervenido en el proceso técnico de revisión y publicación de los archivos, y que se han aplicado criterios legales para proteger a las víctimas y los datos confidenciales. Trump ha reiterado en diversas ocasiones que no tiene nada que esconder y que las acusaciones vinculadas al caso Epstein forman parte de un “montaje demócrata”, a pesar de que finalmente acabó apoyando la ley que obliga a desclasificar los archivos.
