La embajada de Rusia en Finlandia ha pedido a los rusohablantes que viven en este país que denuncien todos los supuestos casos de discriminación u odio que hayan vivido. El diputado finlandés Mikko Kärnä ha dado a conocer el comunicado de la embajada rusa, que utiliza unos argumentos similares a los que utilizó con el Donbass para cargar contra Ucrania. "Parece que están intentando encontrar motivos para hacer ciertas cosas. Así empezó en Ucrania hace algunos años", ha indicado Kärnä. En Finlandia el ruso es hablado por una minoría, especialmente en las localidades situadas cerca de la frontera, desde que fue incorporada al Imperio Ruso en 1809. Los idiomas oficiales de Finlandia son el finés, mayoritario, y el sueco, que hablan el 5% de los habitantes.

Finlandia pasó a manos de Suecia en 1323, hasta que el Imperio Ruso conquistó el territorio entre los años 1808 y 1809. El zar Alejandro I de Rusia otorgó entonces a Finlandia el estatuto de gran ducado. La mayor parte de la legislación sueca permaneció en vigor y Finlandia se convirtió en un territorio especial que actuaba bajo mandato del zar. El centro de Helsinki se construyó durante este periodo de dominio ruso, al designarla capital en 1812 en vez de Turku. Pero a partir del año 1899, Rusia endureció su postura ante el gran ducado de Finlandia, y creció el malestar hasta el punto de que declaró la independencia el 6 de diciembre de 1917. El gobierno bolchevique que había ascendido al poder en Rusia después de la Revolución de Octubre reconoció la independencia el 31 de diciembre de 1917.

Después de la independencia estalló una guerra civil influida por la Revolución de Octubre, entre rojos prosoviéticos y blancos, que tenían el apoyo de Alemania. Ganaron los blancos, con lo que Finlandia quedó vinculada al espacio germánico. Una década más tarde, en agosto de 1939, la Alemania nazi y la Unión Soviética pactaron que Finlandia quedara bajo influencia soviética, pero Finlandia no lo aceptó y luchó en la Segunda Guerra Mundial contra la Unión Soviética. Durante la denominada primera Guerra finlandeso-soviètica, en que el ejército ruso invadió Finlandia se inventaron el cóctel Molotov, en alusión al ministro de Asuntos Exteriores soviético Vyacheslav Molotov, que fue precisamente uno de los artífices del pacto Molotov-Ribbentrop entre la URSS y Alemania donde hablaron de los finlandeses.

Al perder la guerra, el país tuvo que pagar a la Unión Soviética grandes indemnizaciones de guerra, en forma de mercancías, entre ellas trenes, barcos y materias primas. Finlandia financió la construcción de las mercancías con préstamos y ayudas, y se industrializó. Finlandia y la Unión Soviética firmaron en 1948 el denominado Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua, y los dos estados se comprometieron a defenderse mutuamente de amenazas exteriores. A la práctica, durante toda la guerra fría Finlandia estuvo en el área de influencia de la Unión Soviética.