Este viernes hace un mes que se decretó la tregua entre Estados Unidos e Irán para intentar encontrar una salida diplomática a la guerra en Oriente Medio, pero en las últimas horas ha habido un nuevo intercambio de ataques en el estrecho de Ormuz que sobre el terreno suponen un agravamiento de los combates que pone en peligro el alto el fuego, pero que Donald Trump ha minimizado desde la Casa Blanca. Teherán acusa a EE. UU. de haber atacado dos embarcaciones y zonas civiles mientras Washington sostiene que respondió a “hostilidades no provocadas”. Hubo fuego cruzado con misiles, drones y lanchas rápidas. Trump oscila entre las llamadas a la diplomacia, los intentos de minimizar este nuevo agravamiento de los combates y las amenazas. “Son solo golpecitos de amor”, dijo Trump en una llamada telefónica con la ABC News, antes de añadir: “El alto el fuego está en marcha. Está en vigor”. Aun así, el presidente aseguró ante los periodistas, durante una improvisada visita al estanque reflectante del monumento a Lincoln, que es renovado, que el ejército estadounidense atacó objetivos iraníes después de que “se burlaran de nosotros. Hoy se han burlado de nosotros, pero los hemos aniquilado”. Cuestionado nuevamente si esta escalada suponía una ruptura de la tregua, Trump aseguró que las negociaciones continúan, pero acto seguido volvió a utilizar el tono amenazador:  en caso de que el alto el fuego se rompiera, “no te lo tendré que decir, lo verás enseguida, porque solo tendrás que mirar un gran resplandor saliendo del Irán”, remachó.

El recrudecimiento de los combates se produjo mientras Washington esperaba una respuesta de Teherán a su propuesta de memorándum de 14 puntos para poner fin al conflicto, iniciado a raíz de los ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra varios puntos de Irán el 28 de febrero.  Después de asegurar que el ejército estadounidense había “dejado por tierra” al iraní en este intercambio de ataques, Trump ha justificado ante la prensa  sus amenazas asegurando que “es el único lenguaje que entienden” las élites dirigentes de la República Islámica. El presidente republicano ha afirmado que las conversaciones para alcanzar un acuerdo que ponga fin a las hostilidades “avanzan muy bien”. Sin embargo, ha advertido que, si el pacto “no se firma”, Irán “lo pasará muy mal”. “Quieren firmarlo”, ha insistido para cerrar su declaración, subrayando que, a su parecer, en Teherán “tienen muchas más ganas de firmarlo” que él mismo. 

Trump reiteró sus amenazas a través de un mensaje en su red social, o expuso una visión muy triunfalista de lo que había pasado en el estrecho de Ormuz. “Tres destructores norteamericanos de primer nivel acaban de cruzar con éxito el estrecho de Ormuz bajo fuego enemigo. Los tres barcos han resultado ilesos, mientras que los atacantes iraníes han sufrido graves daños. Han sido completamente destruidos, junto con numerosas embarcaciones pequeñas que sustituyen su armada, ahora desmantelada”. Trump continúa explicando que “estas embarcaciones se hundieron rápidamente hasta el fondo del mar. También se lanzaron misiles contra nuestros destructores, pero fueron abatidos con facilidad”, y describe con un lenguaje poético que “igualmente, se enviaron drones que fueron calcinados en pleno vuelo y cayeron al océano con una imagen que él mismo describió como ‘de una belleza singular, como una mariposa que se posa sobre su tumba’”. El mandatario norteamericano considera que “un país normal habría permitido el paso de estos destructores, pero Irán no es un país normal. Está gobernado por fanáticos y, si tuvieran la oportunidad de utilizar un arma nuclear, lo harían sin ningún tipo de duda”. Trump deja claro que “nunca tendrán esta oportunidad” e insta al enemigo con amenazas: “Igual que los hemos derrotado hoy, los derrotaremos con mucha más fuerza y violencia en el futuro si no firman su acuerdo muy pronto. Nuestros tres destructores, con sus magníficas tripulaciones, se reincorporarán al bloqueo naval, que es, verdaderamente, un muro de acero”.

 

Dos versiones diferentes

En cuanto a lo que ha pasado en el Golfo, hay dos versiones diferentes. Estados Unidos asegura que bombardeó instalaciones militares en Irán en respuesta a ataques a sus barcos en el estrecho de Ormuz, mientras que Teherán afirma que lanzó los misiles porque previamente fue atacado un petrolero iraní. “Las fuerzas estadounidenses interceptaron ataques iraníes ‘no provocados’ y respondieron con acciones ‘de autodefensa’ mientras destructores con misiles guiados de la Marina de Estados Unidos atravesaban el estrecho de Ormuz en dirección al golfo de Omán”, informó el Comando Central de EE. UU. en un comunicado. Según Washington, las fuerzas iraníes lanzaron “varios misiles, drones y embarcaciones ligeras” mientras tres barcos estadounidenses transitaban por la zona.

Por el contrario, el alto mando militar iraní acusó a Estados Unidos de haber “violado el alto el fuego” y aseguró que los estadounidenses habían atacado un petrolero iraní que se dirigía hacia el estrecho, según un comunicado difundido en Telegram por la cadena estatal IRIB. Según la versión de Teherán, las fuerzas armadas iraníes “respondieron inmediatamente” atacando a los buques militares estadounidenses y causándoles daños significativos.