La plaza Urquinaona es un espacio complejo del centro de Barcelona, puente entre Ciutat Vella y l'Eixample y confluencia de hasta ocho calles y avenidas, que condiciona el espacio para los peatones en una zona de mucho tráfico rodado. En este Barcelona Exprés os explicamos cinco curiosidades de esta plaza.

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Primera curiosidad: El nombre homenajea a un obispo. La plaza fue abierta en 1857, después de la demolición de los baluartes de Sant Pere y de Jonqueres y su primer nombre fue plaza Nova de Jonqueres, pero posteriormente se cambió a Urquinaona, en memoria de José María de Urquinaona y Bidot, obispo de Barcelona entre 1878 y 1883. Urquinaona fue quien bendijo la primera piedra de la Sagrada Familia.

Segunda curiosidad: El edículo desaparecido del Metro. En esta plaza hay una estación de Metro por donde pasan dos líneas, la L4, de 1926, y la L1, de 1932. De las estaciones originales se conserva una escalera de caracol, cerrada al público, y un acceso con pináculos y forjados originales en la calle Bruc, pero lo que ha desaparecido es el monumental edículo que daba entrada a la estación de la L4, derribado en 1972. Aquel edículo estaba situado donde ahora hay un quiosco de prensa, con las escaleras justo por debajo, y en su momento contaba con ascensores. De hecho, con ocasión del centenario del Metro de Barcelona, diversas entidades pidieron la restitución del edículo, sin conseguirlo. Una construcción similar se conserva en la plaza Molina, en este caso como acceso a la estación Sant Gervasi de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya.

Tercera curiosidad: La fuente del Noi dels Càntirs. En uno de los espacios para peatones se encuentra la fuente del Noi dels Càntirs, obra de Josep Campeny inaugurada en el año 1912, donde se ve un niño bebiendo de un cántaro. En 2009 fue restaurada.

Cuarta curiosidad: Un rascacielos brutalista. La plaza está dominada por la Torre Urquinaona, un rascacielos de 22 plantas construido entre 1966 y 1975 que llama la atención por su estética brutalista. Durante un tiempo se habilitó un mirador en una de las plantas de este rascacielos.  A su pie podemos ver la escultura moderna El saltador, instalada en 2023

Quinta curiosidad: La plaza del trabajo precario. A partir de la segunda mitad del siglo XX esta plaza se convirtió en un espacio de contratación irregular de mano de obra inmigrante y no cualificada, donde cada mañana centenares de parados esperaban ser contratados al menos por una jornada. Un atril de memoria recuerda aquellos hechos.