El volátil equipo de gobierno de Donald Trump suma una nueva renuncia. La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, ha presentado este viernes su dimisión ante el presidente, según ha avanzado en exclusiva Fox News. Hacía semanas que el paso al lado de la exdemócrata convertida en republicana resonaba con fuerza en los pasillos del Congreso; a las fuertes críticas contra la guerra de Irán se sumó la marcha de su número dos. "Lamentablemente, tengo que presentar mi renuncia, que se hará efectiva a partir del 30 de junio de 2026", ha escrito Gabbard en una carta a la que ha tenido acceso la cadena conservadora. Su salida supone el tercer cambio en el gabinete de Trump en lo que va de año, tras el cese de Kristi Noem como secretaria de Seguridad Nacional en marzo y de Pam Bondi como fiscal general en abril.

Sin embargo, la decisión no ha tenido nada que ver con política. Gabbard ha renunciado por motivos personales después de que a su marido le detectaran un tipo de cáncer de huesos. "A mi marido, Abraham, le han diagnosticado recientemente una forma extremadamente rara de cáncer de huesos", ha explicado en la carta de renuncia publicada posteriormente en las redes sociales, en la que ha agradecido a Trump que haya depositado su confianza durante el último año y medio al frente de la oficina de Inteligencia. "En este momento, debo apartarme del servicio público para estar a su lado y apoyarlo plenamente en esta batalla", dijo.

Durante su etapa como directora de Inteligencia Nacional, Gabbard ha sido la responsable de coordinar a las 18 agencias estadounidenses incluidas dentro de la federación, entre ellas la CIA. En los meses finales de su mandato, su continuidad estaba en la cuerda floja por su escepticismo respecto a la guerra contra Irán, lo que le había hecho perder la confianza de la Casa Blanca. De hecho, en marzo declaró ante el Congreso que la República Islámica no estaba cerca de conseguir un arma nuclear, una afirmación que contradice el discurso de Trump y Benjamin Netanyahu para justificar el inicio de la ofensiva en Oriente Medio. Más allá del caso de Irán, Gabbard acumula un largo historial de rechazo a las intervenciones militares de Estados Unidos en el exterior.

De demócrata a republicana

Gabbard fue congresista demócrata por Hawái entre 2013 y 2021, donde se hizo conocida por sus críticas a las guerras de Irak y Siria. En 2020 se presentó en las primarias presidenciales demócratas, pero en 2022 abandonó el partido y en 2024 se unió a las filas republicanas y se alineó con Trump. Durante años, Gabbard criticó las sanciones a Rusia y se mostró escéptica con el apoyo militar estadounidense en Ucrania, por lo que sus críticos la tildan de "prorrusa". También fue muy criticada por su viaje en el 2017 a Siria, donde se reunió con el entonces presidente Bashar el Asad.