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La devastadora riada que ha arrasado amplias zonas del norte de Nepal ya tiene una derivada directa en España. Cuatro ciudadanos españoles continúan sin ser localizados, según ha confirmado este jueves el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mientras los equipos de rescate trabajan contra reloj en una región donde las comunicaciones han quedado cortadas y cientos de personas continúan en paradero desconocido. Albares ha remarcado que, de momento, no consta que haya ningún español entre las víctimas mortales, pero ha hecho un llamamiento a los familiares y amigos de personas que pudieran encontrarse en la zona para que contacten con los servicios de emergencia consular. El Consulado Honorario de España en Nepal, la embajada española en Nueva Delhi —competente también para este país— y los servicios consulares españoles en China están movilizados para intentar determinar dónde están los desaparecidos. La situación ha cambiado rápidamente en cuestión de horas. El miércoles por la tarde, Exteriores aseguraba que no tenía constancia de ningún español afectado o ilocalizable, a pesar de que las autoridades nepalíes ya situaban a dos ciudadanos españoles entre los extranjeros desaparecidos. Este jueves, Albares ha elevado a cuatro el número de españoles de los que no se tiene noticia.

Cientos de turistas, incomunicados

Encontrarlos, sin embargo, no será sencillo. La catástrofe ha destruido carreteras, puentes y redes de comunicaciones en algunos de los territorios más abruptos del Himalaya, de manera que en muchos casos todavía no se sabe si las personas consideradas desaparecidas han sido arrastradas por el agua o simplemente han quedado incomunicadas. Las cifras varían a medida que las autoridades consiguen recuperar el contacto con las zonas afectadas. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres situaba este jueves en 826 el número de personas desaparecidas solo en Nepal. Entre ellas hay cientos de turistas: los últimos datos del Nepal Tourism Board hablan de 590 viajeros sin localizar, 476 de ellos extranjeros. Muchos se encontraban en esta zona porque es una de las puertas de entrada hacia el monte Kailash, en el Tíbet, una montaña considerada sagrada por hinduistas, budistas, jainistas y seguidores de la religión Bön y que atrae cada año a miles de peregrinos.

Más de 160 muertos y un balance todavía provisional

El balance sigue creciendo a medida que los equipos de rescate avanzan río abajo. Los datos difundidos este jueves sitúan en al menos 165 el número de muertos recuperados en Nepal, mientras cientos de personas continúan desaparecidas. La dimensión de la destrucción hace temer que la cifra todavía pueda aumentar. Hay poblaciones arrasadas, decenas de kilómetros de carreteras destruidas, puentes desaparecidos e infraestructuras hidroeléctricas afectadas. Entre los desaparecidos también hay miembros del Ejército, la Policía y las fuerzas de seguridad nepalíes que se encontraban en las zonas fronterizas.

Las operaciones de búsqueda se han reanudado este jueves con helicópteros y equipos terrestres, pero la orografía, el barro y los cortes de carretera complican enormemente el acceso. Es también el motivo por el cual las autoridades advierten que la lista de desaparecidos no equivale necesariamente a una lista de víctimas: entre los cientos de personas de las que todavía no se tienen noticias puede haber muchas atrapadas o simplemente sin cobertura. Es esta incertidumbre la que rodea ahora a los cuatro españoles que Exteriores intenta localizar.

Exteriores había activado ya el miércoles las líneas de asistencia consular ante la magnitud de la tragedia. Albares se declaró "consternado" y trasladó la solidaridad del Gobierno con las víctimas y sus familias. El Ministerio habilitó tres vías de contacto para posibles afectados y familiares: la Unidad de Emergencia Consular en Madrid (+34 91 000 1249), la Embajada de España en la India (+91 9810174160) y el Consulado Honorario de España en Nepal (+977 1 4579488 / 4570770).