Mientras Estados Unidos e Irán negocian en Islamabad una salida a la guerra en Oriente Medio, el tercer actor implicado, Israel, continúa su campaña de bombardeos en Líbano. El ejecutivo de Benjamin Netanyahu ha sido objeto de críticas este sábado por parte del actual presidente del Cidob, Josep Borrell. El ex Alto Representante de la Unión Europea ha denunciado los ataques masivos de Tel Aviv y ha lamentado la inacción de la Comisión Europea que, según dice, “no ha hecho nada”, no ha tomado ninguna de las medidas que dijo que aplicaría contra Israel. En contraposición a la “pérdida de credibilidad” del ejecutivo comunitario, Borrell ha elevado a España como “la única voz moral” que se ha levantado en Europa contra la situación en Gaza.
Precisamente esta semana se ha producido un nuevo choque diplomático entre Israel y España. Netanyahu dijo el viernes que el ejecutivo de Sánchez “difama” a los “héroes” hebreos. Sobre la polémica, Borrell ha asegurado que “era de esperar” y, a su parecer, demuestra que la postura de la Moncloa es la correcta, porque actúa “como un contrapeso” ante la “permisividad” de los europeos respecto a lo que Israel ha hecho en Gaza y en Cisjordania.
Las declaraciones de Borrell, que siempre ha sido muy crítico con Israel, se han producido en una atención a los medios en el marco de una conferencia organizada este sábado por el Cidob, la cual llevaba por título Guerra y paz durante el siglo XXI: ¿es posible defender Europa sin Estados Unidos?. A la pregunta planteada en el acto, el diplomático ha subrayado que la OTAN ha sufrido “un debilitamiento interno sin precedentes” por culpa de “la agresividad” del presidente norteamericano, Donald Trump, hacia sus aliados. En este sentido, ha espetado al líder de la Casa Blanca que la Alianza Atlántica, “no fue creada para aventuras imperiales en el Oriente Medio”.
Aparte de Borrell, quien también ha hablado sobre el panorama internacional actual ha sido el conseller de Unió Europea y Acció Exterior, Jaume Duch. El dirigente ha apuntado que la Casa Blanca ha hecho “un giro muy importante” en su política exterior y de seguridad. “No sabemos si es un giro definitivo o temporal, pero nos tenemos que preparar para las dos situaciones”, ha señalado, subrayando que Europa debe contar con las herramientas necesarias para asumir su seguridad “con o sin los americanos”.
Al mismo tiempo, ha identificado Catalunya como un territorio a tener en cuenta a la hora de reforzar la industria de la defensa y la seguridad, aunque desde un ángulo lejos de lo que es estrictamente militar. “Cuando hablamos de defensa y seguridad no estamos hablando de armamento (...) sino de una industria dual que aproveche las oportunidades para beneficiar a la ciudadanía”, ha resumido.
