La organización de derechos humanos Amnistía Internacional ha presentado este martes a escala global su Informe Anual sobre la situación de los derechos humanos en el mundo durante el año 2025. Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, ha advertido que “nos enfrentamos al momento más difícil de nuestra época”, coincidiendo con la presentación del informe, ya que asegura “la humanidad sufre el ataque de movimientos transnacionales antiderechos y de gobiernos depredadores decididos a imponer su dominio mediante guerras ilícitas y descarados chantajes económicos”. En este sentido, el informe documenta una serie de diferentes movimientos por parte de Estados que califica de ataques contra el sistema de derecho internacional, entre los cuales se encuentran la agresión rusa a Ucrania, la guerra en Sudán o en Myanmar, las redadas antiinmigración en Estados Unidos y, más recientemente, la guerra en Oriente Medio. Ante estos hechos, pide a los Estados “que rechacen urgentemente la política de apaciguamiento adoptada en 2025 y se resistan con palabras y actos a la construcción de un orden mundial depredador”.
Para ilustrarlo, el informe critica la actitud “apaciguadora” de la Unión Europea y la mayoría de los estados europeos ante los ataques al derecho internacional y los mecanismos internacionales. El informe, sin embargo, destaca la posición del gobierno español que preside Pedro Sánchez como uno de los estados que “ha empezado a denunciar las prácticas autoritarias y los ataques al orden basado en normas”. Eso sí, el informe sentencia que “estas llamadas deben contar con el apoyo de una actuación decidida y sostenida”.
Ataque a los fundamentos del sistema internacional
El informe es muy claro en cuanto a la situación del orden internacional basado en normas de cara al futuro y asegura que “ya no hablamos de una erosión en los márgenes del sistema. Se trata”, dice, “de un ataque directo a los fundamentos de los derechos humanos y el orden internacional basado en normas, perpetrado por los actores más poderosos con el objetivo de conseguir control, impunidad y beneficios”. La secretaria general de AI señala que “los depredadores políticos y económicos, y quienes les facilitan las cosas, están sentenciando el fin del sistema multilateral porque no está al servicio de su hegemonía y control” y opina que la respuesta adecuada pasa por “poner fin a su aplicación selectiva y transformarlo para que sea capaz de defender a todas las personas con la misma determinación”.
Desde Amnistía Internacional detallan los principales ataques contra el sistema de derechos humanos que ha habido durante este año. En primer lugar, destacan la continuación del “genocidio contra la población palestina en Gaza” por parte de Israel “a pesar del alto el fuego acordado en octubre de 2025” y denuncian los sistemas de segregación y la expansión de asentamientos puestos en marcha en la Cisjordania ocupada, incluido Jerusalén Este. Por otro lado, se señala a los Emiratos Árabes Unidos por haber “agravado el conflicto en Sudán”, donde señalan la masacre que las Fuerzas de Apoyo Rápido, que el país del Golfo apoya, perpetraron en la ciudad de El Fasher cuando la tomaron del control del ejército sudanés. También se denuncian las matanzas de civiles en la República Democrática del Congo por parte del grupo armado M23, que cuenta con el apoyo activo de la vecina Ruanda, así como de la dictadura militar de Myanmar por reprimir a los grupos armados que se le enfrentan. Se señala también el recrudecimiento de la represión contra las mujeres en Afganistán por parte de los talibanes.
Finalmente, el informe también habla del inicio de la guerra en Oriente Medio con “el uso ilegítimo de la fuerza contra Irán por parte de Estados Unidos e Israel” en un conflicto que, advierte, “ha puesto en peligro la vida y la salud de millones de civiles y amenaza con causar daños de gran magnitud, previsibles y a largo plazo, al medio ambiente y la población civil”. En cuanto a los ataques contra la población civil, el informe señala el uso de medios letales, tácticas policiales abusivas, desapariciones forzadas y ejecuciones extrajudiciales para reprimir protestas y criminalizar la disidencia en países como Nepal, Tanzania, Afganistán, China, Egipto, Estados Unidos, India, Kenia o Venezuela. Sobre EE. UU. se habla específicamente de la “campaña de represión ilegítima de personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo” emprendida por el gobierno de Donald Trump y el ICE en diferentes ciudades del país.
Esperanza en la resistencia civil
A pesar de la situación crítica, el informe da espacio para la esperanza con los “millones de personas en todo el mundo” que “se resisten a la injusticia y las prácticas autoritarias”. Señala, pues, las protestas de la Generación Z en países como Indonesia, Kenia, Madagascar, Marruecos, Nepal y Perú o la manifestación masiva por el Orgullo LGTBIQ+ en Budapest desafiando la prohibición del ya derrotado Viktor Orbán. También se destacan las manifestaciones multitudinarias contra ICE en Estados Unidos o contra la guerra en la Franja de Gaza y la organización de la flotilla “para demostrar solidaridad con la población palestina”. Asimismo, cita pasos positivos por parte de algunos estados, que “fueron a contracorriente, mostrando su compromiso con el multilateralismo y el Estado de derecho”.
En este punto, se señala positivamente la reacción del gobierno español con el reconocimiento del “genocidio” que Israel cometía, así como la apuesta de Pedro Sánchez por el ‘No a la guerra’ ante el conflicto abierto este mes de febrero en Oriente Medio y que le ha valido varias broncas con Donald Trump. De esta manera, Agnès Callamard destaca que el año 2025 “se dieron impresionantes muestras de resistencia y solidaridad por parte de manifestantes”, e indica que “debemos basarnos en su ejemplo para volver a imaginar, a construir y a centrar el orden global alrededor de los derechos humanos, el Estado de derecho y los valores universales”.