Ha vuelto el buen tiempo a Barcelona y la Global Sumud Flotilla ha podido partir finalmente del Port Fòrum de Barcelona rumbo a Gaza, con tres días de retraso, pero con el ánimo fuerte y la esperanza de poder romper el bloqueo israelí y llevar ayuda humanitaria a Gaza. Decenas de embarcaciones han salido, una a una, por la bocana del Fòrum, donde estaban amarradas desde el domingo pasado, y con los tripulantes a bordo gritando Free Palestine. La segunda flotilla a Gaza que sale desde Barcelona tuvo que aplazar la salida a aguas internacionales por culpa del mal tiempo, a pesar de que hizo una salida simbólica y se trasladaron, mayoritariamente, desde el Moll de la Fusta al Port del Fòrum pero sin salir a aguas abiertas. Aunque el objetivo sigue siendo llevar la ayuda humanitaria, sanitaria y material para la reconstrucción escolar a los palestinos, romper el bloqueo de Israel es una misión prácticamente imposible, pero poner el conflicto palestino en el foco mediático internacional es otra de las finalidades de la Flotilla. La expedición exige a los gobiernos e instituciones garantizar la llegada de toda la asistencia y bajo supervisión internacional, a la vez que pide asegurar la reconstrucción de las áreas afectadas con el liderazgo de los palestinos.
Los barcos han zarpado finalmente este mediodía desde Barcelona en una jornada radiante y de mar en calma, en medio de un ambiente festivo pero también reivindicativo. Las embarcaciones lucían numerosas banderas palestinas, mientras que los tripulantes se despedían con el puño en alto y coreando Free Palestine. Esta es la segunda flotilla que parte de Barcelona después de la de 2025, que no consiguió romper el bloqueo israelí en Gaza, y en la que iban la exalcaldesa Ada Colau, el concejal de ERC Jordi Coronas, la diputada de la CUP Pilar Castillejo y la activista Greta Thunberg, entre otros. La comitiva, después de superar algunos problemas técnicos, fue interceptada por Israel cerca de las costas de Gaza. Fueron detenidos y retenidos por las fuerzas de seguridad y algunos activistas denunciaron maltratos físicos y psicológicos. Estas detenciones, entre las cuales las de Colau y Corona, tuvieron respuesta en las calles de Catalunya con diferentes manifestaciones.
En esta ocasión, se han sumado el barco de la ONG Proactiva Open Arms, liderada por Òscar Camps, y el Arctic Sunrise de Greenpeace, en señal de apoyo. La expedición cuenta con una cuarentena de catalanes, procedentes del sindicalismo, de la política, de entidades y movimientos sociales. Entre los expedicionarios de la delegación catalana encontramos a la exalcaldesa de Montcada i Reixac Laura Campos (Comuns), que ha expresado su “emoción” por formar parte de ella, así como a los activistas Ariadna Masmitjà, Masmi, y Jordi Gassiot. También de la Intersindical Alternativa; Manaia Lasnier, de Arran; la activista Maria Zendrera; miembros de la CGT como Saturnino Mercader Merca, y Judit Piñol, una de las portavoces en apoyo a la Flotilla en las acampadas realizadas en Barcelona.
Según la organización, la flotilla que ha salido de la capital catalana está formada por 39 barcos, que se dirigen hacia Sicilia, donde se reunirán con delegaciones de Francia e Italia. En total, la iniciativa reúne unos 70 barcos y más de 1.000 participantes de 70 países, con el objetivo de llegar a Gaza hacia mayo, según apuntó una de las integrantes de la expedición y miembro de la Intersindical Alternativa de Catalunya, Ariadna Masmitkà Masmi. También admitió que la travesía afronta un escenario “más tenso” por el conflicto en Oriente Medio. Masmi defendió que no hacen “nada ilegal”, y acusó a Israel de ir contra la ley.
El coordinador de la Global Sumud Flotilla, Saif Abukeshek, precisó que en la última misión, llevada a cabo en octubre, zarparon 24 embarcaciones y este año son una treintena. Abukeshek puntualizó que “lo que no ha cambiado” respecto a la otra misión es que Israel sigue cometiendo “genocidio” y “colonización” sobre Palestina. Por ello, recalcó la importancia de la iniciativa e hizo un llamamiento a la movilización no solo desde el mar, sino también a la ciudadanía, recordando las protestas montadas el otoño pasado.