El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, está plenamente ocupado en intervenir en debates internacionales, defendiendo la moral democrática y la paz ante la opción belicista del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Después de un fin de semana dedicado a la cumbre de Barcelona, que lo ha acabado propulsando como líder de la izquierda anti-Trump, este domingo el presidente del gobierno español ha continuado con su voluntad de marcar el paso en estos asuntos. En un acto electoral en Sevilla, ha anunciado que este martes tiene la intención de proponer a la Unión Europea romper el Acuerdo de Asociación con Israel porque "aquel gobierno que viola el derecho internacional no puede ser socio de Europa".

Sánchez ha querido matizar que esta propuesta no la trasladará porque España tenga algo en contra del pueblo de Israel. De hecho, ha remarcado que "somos un pueblo amigo de Israel", pero "no estamos de acuerdo con las acciones que está llevando a cabo su gobierno". En este sentido, ha subrayado que este aislamiento que propone del Estado de Israel se fundamenta en el hecho de que "aquel que viola el derecho internacional, y por lo tanto los principios y valores de la UE, no puede ser socio". Las declaraciones las ha hecho en Gibraleón, en Huelva, junto a la vicesecretaria general del PSOE, secretaria general del PSOE-A y candidata a la presidencia de la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, informa Europa Press.

Estrategia señalada por 'The New York Times'

La estrategia de Sánchez de saltar a la arena internacional y disipar así el ruido interno alrededor de los escándalos de corrupción que le afectan ha sido identificada por la prensa internacional, como se ha evidenciado este domingo en un artículo en The New York Times. El diario norteamericano pone todos los gestos de Sánchez en el debate internacional en maniobras para distraer la atención. Con todo, sin embargo, la estrategia a Sánchez le funciona y hasta el mismo Trump se vio obligado a hacer el sábado un mensaje crítico con España para intentar responder a las críticas que le lanzaban desde la cumbre de Barcelona: "España da pena".

Sánchez ha concretado en qué consistirá su propuesta sobre Israel, hará una petición a otros países para que apoyen una medida que cree que "no es de izquierdas o de derechas". El presidente del gobierno español manifiesta, sin embargo, que quiere parar los pies a Benjamin Netanyahu. "Esta guerra, que es un inmenso error, no solo está costando miles de vidas humanas, también está costando millones de desplazados en toda la región de Oriente Medio y billones de euros de pérdidas económicas y de afectación al bolsillo de la gente, a la gente más corriente de nuestro país", ha afirmado. "Por eso, pido a aquellos que empezaron esta guerra que la detengan y paren los pies a Netanyahu", ha remachado.